19 noviembre, 2014

LAS BUENAS INTENCIONES AMBIENTALES

“Letra muerta” es una metáfora que expresa muy bien los acuerdos incumplidos; los esfuerzos y recursos que agonizan en papeles. La enorme expectativa que genera un pacto cuando se firma se transmuta en decepción, si este se incumple. Por eso entiendo la precaución de la comunidad internacional con el último acuerdo sobre el cambio climático firmado por China y EE.UU en la cumbre Asia-Pacífico, realizada la semana pasada en Pekín.

En la gestión del cambio climático –y del medioambiente en general- los ciudadanos hemos sido testigos de foros ampulosos; de maratónicas negociaciones entre gobiernos. Nos han informado de la actuación de los lobbies y los activistas; de sus enfrentamientos dialécticos, y a veces callejeros. Hemos visto decepciones y aplausos… pero sobre todo hemos asistido al incumplimiento reiterado de los objetivos mínimos fijados por los gobiernos y las corporaciones.

Las excusas para incumplir los pactos son casi siempre las mismas: coyuntura económica;  prioridades en las inversiones; plazos más condescendientes para la adecuación de la industria… etc. Seguramente estos argumentos son certeros, pero tanto como la falta de voluntad política. Aun se sigue enfocando el cuidado del medioambiente como un gasto y no como inversión; como un problema de las regiones más pobres… o como una tarea para las futuras generaciones.

No se puede actuar más como el avestruz ante semejante reto. El problema medioambiental ya no está confinada a la Patagonia argentina o los desiertos del Sáhara. Ya no afecta solo a las mariposas Monarca o los linces Ibéricos. Se ha instalado en todas las regiones del planeta, y afecta a millones de ciudadanos, en grandes ciudades como Pekín, Madrid o  Lima. No es más un problema para el 2050, ni siquiera para el 2030. Es un problema para resolver lo más pronto posible.

Este mes de noviembre un nuevo informe de la ONU, dado a conocer en Copenhague, destacó la clara y creciente influencia del ser humano sobre el cambio climático, y advirtió que de no tomarse medidas: “su impacto será cada vez más grave e irreversible”. También este año la OMS informó que más de la mitad de la población urbana mundial está expuesta a niveles de contaminantes 2,5 veces mayor que los recomendados por ese organismo. Advirtió: “Sus habitantes están expuestas al riesgo de contraer enfermedades respiratorias y otros problemas graves de salud a largo plazo”.

El Perú, el próximo mes de diciembre, será anfitrión de la Vigésima Conferencia de las Partes de la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (COP 20), que constituye actualmente el evento más importante del mundo sobre cambio climático. Esperemos que esta vez los acuerdos que se alcancen, no solo se firmen, no solo se plasmen en sendos documentos y hermosos vídeos, sino que se cumplan y se controlen; que alguna vez los compromisos sean serios y vinculantes… por el bien de todos.

19 octubre, 2014

TERRITORIOS, COMUNIDADES, EMPRESAS, GOBIERNO: ¿CONCILIADOS?

Esta semana asistí en Lima a un foro nacional sobre sobre la nueva legislación que afecta a las zonas rurales del Perú, y los desafíos en este nuevo escenario. El evento resultó muy interesante por muchas razones; especialmente porque evidenció que las normas legales necesitan estos espacios de discusión y consenso, y que no se puede legislar más a espaldas de la ciudadanía. Casi la totalidad de asistentes expresaron valiosos puntos de vista para mejorar no solo leyes, sino prácticas gubernamentales y empresariales. 

El punto de partida del foro fue la Ley Nº 30230 que en el pasado mes de julio aprobó el Congreso de la República, y que tiene entre sus objetivos la promoción y dinamización de la inversión. Según el Instituto del Bien Común –uno de los organizadores del evento- dicha ley “representa la amenaza más grande para las comunidades indígenas y su derecho a la propiedad de sus tierras desde la Constitución de 1920 (…) El gobierno pretende facilitar la presencia de proyectos de inversión desconociendo los derechos y garantías establecidas en la legislación nacional e internacional”. 

Los representantes de los ministerios públicos negaron que esta ley esté orientada a las comunidades nativas campesinas e intentaron tranquilizar a sus representantes y las ONG’s que cuestionan la norma. Pero, al parecer, no lograron su objetivo. Al final del evento los participantes seguían expresando dudas y temores ante esa ley. Es más, muchos dirigentes comunales manifestaron que las nuevas medidas propiciaban un clima de conflictos, más que entendimientos. 

La congresista Verónica Mendoza, que intervino como panelista, criticó el estilo centralista del gobierno para tomar decisiones al margen de las organizaciones sociales, y su amparo a la “extracción indiscriminada de materias primas”. En referencia a la ley 30230, fue más allá del asunto técnico y replanteó el enfoque con una pregunta: "¿Es un problema legal, o es un problema político?" Remarcó las dificultades de las comunidades indígenas para regularizar la propiedad de sus tierras; y cómo, en contraste, algunas corporaciones obtienen rápidamente decretos a medida. Finalmente expresó que, aunque tiene dificultades para llevar adelante sus iniciativas, persistirá en su labor porque considera importante que el debate de estos temas se mantenga vigente. 

Coincido con los planteamientos de la congresista, especialmente con el último. La trascendencia de esta problemática en las agendas de la prensa y la ciudadanía es insuficiente. Solo se le presta atención cuando un suceso grave ocurre. Estos asuntos no deben ser observados como ajenos; como un "lío" entre comunidades y empresas… nos conciernen a todos. Por eso en aquel foro –donde había técnicos entendidos y comprometidos- extrañé la presencia de más organizaciones de la sociedad civil, de medios de comunicación masivos. 

El foro también hubiera ganado con la presencia de representantes de empresas. El diálogo -aunque a algunos líderes les parezca irrelevante- es una eficaz herramienta con muchas ventajas para todas las partes. Ya se ha demostrado que es perfectamente posible sentar en una misma mesa a organizaciones campesinas y empresariales; incluso cuando las posiciones son contrarias, o cuando se abordan temas claves como los derechos humanos. Ya ocurrió en un evento realizado el pasado mes de marzo en Lima, cuando representantes del gremio minero y dirigentes comunales pudieron dialogar y avanzar vías de entendimiento tomando como referencia los Principios Rectores de las Naciones Unidas sobre Empresas y Derechos Humanos; en paralelo a los procesos legales. 

Coincidentemente, esta semana la primera vicepresidenta del Perú, Marisol Espinoza, reconoció durante un evento realizado en la ciudad de Madrid: “Hemos vivido de espaldas a las comunidades indígenas (…) Es necesario darles herramientas para superar la pobreza”. También destacó el papel de estos pueblos como “guardianes de la biodiversidad”. Al menos un gesto sincero de reconocimiento de la situación; un buen punto de partida para la mejora. Falsear la realidad solo contribuye a exacerbar los sentimientos grupales. Esperemos que el gobierno; gremios empresariales y comunidades rurales encuentren puntos de concordia y puedan conciliar sus intereses en un esquema de desarrollo sostenible.

12 octubre, 2014

ROBA, PERO HACE OBRA

Es la frase que ha generado un gran revuelo en Perú durante las últimas semanas; debates en los diarios y las redes sociales. Aunque no es una etiqueta nueva –desde hace años se asocia a ciertos políticos- esta vez incluso el presidente Humala ha condenado explícitamente estas prácticas ilegales.

El pasado domingo 05 fue elegido alcalde de Lima Luis Castañeda. Un político cuestionado porque en su anterior gestión 21 millones de soles (€ 5,7 mill. de euros) fueron birlados a las arcas del municipio en el denominado “Caso Comunicore”. Sin embargo el 50,7% de los votantes lo eligió nuevamente como alcalde de la ciudad. En otras regiones candidatos vinculados al narcotráfico o las mafias han sido elegidos.

Al margen de las consideraciones económicas o culturales que expliquen los triunfos y fracasos electorales, es muy grave esta “legalización” de una práctica que consiste en pisotear la ética y la ley, pero hacer obras que contenten a los votantes. Con sus votos, un sector de la ciudadanía parece justificar el robo por una “buena causa”; apañar comportamientos que desprecian los valores cívicos.

En este contexto es legítimo preguntar: ¿A qué precio el Perú está creciendo económicamente? ¿Cuál es el límite para decir basta? ¿Hasta cuándo los líderes institucionales mirarán para otro lado? ¿Por qué hay gente que vota a estos candidatos sin el menor remordimiento? ¿Por qué luego esos votantes se consideran víctimas, cuando son en gran medida cómplices?

Las sociedades más progresistas no son bipolares. Lima -que contiene a un tercio de la población peruana- es una ciudad con atractivos. Su pujante mercado laboral; el auge de la gastronomía; su mar; el remozado aeropuerto internacional... Pero Lima es al mismo tiempo una ciudad atemorizada por los robos y la corrupción; que convive con vigilantes privados, con parques enrejados y cercos electrificados.

Hace falta una estrategia nacional de desarrollo armónico que compatibilice el crecimiento económico con el fortalecimiento de valores; políticas que convenzan a los ciudadanos que los principios éticos no son letra muerta. En resumen: que no hace falta vender el alma al diablo para progresar.

05 agosto, 2014

Del oro al sol: el reto peruano

En el Perú se ha instalado un pensamiento dictador: el crecimiento económico. No se le puede cuestionar, y nada ni nadie debe oponérsele. Como si acumular riqueza arreglara automáticamente los grandes problemas nacionales. Incrementar las arcas del estado siempre es un objetivo deseable. Pero lo más importante es saber que hacer con esos recursos. Con todo, el discurso triunfalista campea no solo en los despachos del gobierno, sino en un amplio sector del periodismo y la ciudadanía; que confiada en el tiempo de las vacas gordas ha incrementado sus compras, y de paso sus deudas. 

Existe una base real que avala este optimismo generalizado. Los indicadores macroeconómicos del último quinquenio marchan bien, y se han dado ciertos incrementos salariales de los sectores público y privado. Pero los puntos oscuros aparecen cuando analizamos dos aspectos claves: ¿a que se destinan, y de donde vienen esos recursos? Porque los grandes asuntos pendientes, y que más afectan a las mayorías, siguen siendo los más básicos: educación, salud, seguridad. 

Al convertir el crecimiento económico en un tótem intocable, la más leve ventisca sirve para encender todas las alarmas. El pasado mes de julio y a raíz de una leve desaceleración de la economía, el tótem dictador ha derribado a cuatro ministros del gobierno; ha rebajado varias normas de protección medioambiental y laboral, y ha generado otras disposiciones con el objetivo de no frenar el ritmo galopante de las grandes corporaciones, especialmente mineras.

En el tradicional discurso a la nación del 28 de julio, el presidente Humala anunció medidas destinadas a enmendar falencias del modelo económico-social, destacando un aumento del 0,5% en el presupuesto anual del sector educación, y algunos programas novedosos en el sector salud. Pero, la mayoría de las nuevas disposiciones siguen estimulando el crecimiento basado en un modelo exportador de materias primas; un esquema que necesita un viraje urgente para enfrentar los nuevos desafíos del mercado global. 

El cambio de modelo es recomendado también  por  expertos internacionales como Paul Krugman. “Un exportador de materias primas como el Perú está más expuesto que otros países, como Estados Unidos o México, para afrontar problemas en China” advirtió hace unos meses.(1) También organismos multilaterales como la CEPAL han opinado respecto al Perú y Latinoamérica. “No se tomaron medidas para fomentar la diversificación de la estructura productiva y un cambio estructural hacia actividades de mayor productividad” opinó Alicia Barcena, Secretaria Ejecutiva de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe. (2)

El Perú necesita comenzar ya un modelo de crecimiento sostenible y fortalecer sus sectores productivos con valor agregado, que lo haga menos vulnerable a los vaivenes de los precios de los minerales, o las necesidades de cuatro compradores. No hay que olvidar que el PIB de la última década ha crecido a un impresionante promedio de 6,5% anual, en buena parte gracias a las ventas de productos mineros que en 2013 fueron el 56.8% de las exportaciones peruanas, y del petróleo y sus derivados (12.3%), según datos del BCRP y Proinversión.

Los antiguos gobernantes incas lo tenían claro; el motor económico de su sociedad era el sol, y el oro tan solo reflejaba la energía del astro. Los actuales líderes del gobierno se sitúan en el pensamiento opuesto; confían en el oro como motor de la economía y al sol le han asignado un papel secundario; desperdiciando el enorme potencial de la economía “verde”, que abarca desde el sector energético hasta el turístico. Curiosamente la unidad monetaria peruana es el sol... solo haría falta seguir este símbolo. Recuérdese: “no se puede tapar el sol con un dedo”, aunque esté cubierto de oro.


(1) Publicado en el diario El Comercio. 19.03.2014.
(2) Entrevista en el diario La República. 04.05.2014.

21 mayo, 2014

MENOS PIB Y MÁS FELICIDAD

El bienestar de los habitantes de un país no puede medirse más por su renta per cápita en función al PIB; es un indicador desfasado, y como todo promedio: engañoso. No puede considerarse adecuado un indicador donde Catar y Brunéi aparecen por encima de Suiza y Alemania. Por donde se mire es inapropiado. ¿De qué le sirve a un ciudadano común de São Paulo el PIB de Brasil, si su sueldo mensual no le alcanza para pagar sus facturas? ¿De que le sirve al ciudadano medio de Lima que crezcan las Reservas Internacionales del Perú -otro dato “macro” muy usado- si para tener atención médica en un hospital público tiene que soportar maltratos o sortear alguna huelga?

Medir la calidad de vida de los ciudadanos va más allá de lo económico; abarca otros aspectos integrales, de manera que se apunten a objetivos óptimos y no a los mínimos. Una herramienta que se enmarca en ese nuevo enfoque es la Felicidad Nacional Bruta (FNB), que se ha desarrollado en la pequeña nación asiática: Bután. En 2007 fue la segunda economía que más rápido creció a nivel global. En su sistema sanitario los ciudadanos pueden elegir entre la medicina tradicional y occidental. La educación es totalmente gratuita. El país aspira a convertirse en la primera nación con agricultura orgánica. Y a diferencia de otros países la democracia no llegó por presión ciudadana: fue el rey quien la introdujo. El artículo 9.2 de su constitución establece: "El Estado se esforzará en promover las condiciones que permitan la consecución de la Felicidad Nacional Bruta".

Bután esta actualmente intercambiando experiencias con Ecuador, México y Bolivia. En un encuentro realizado a principios de este mes en La Paz, la representante de Bután, Tshoki Zangmo afirmó: «La felicidad de los habitantes es el valor supremo constitucional de Bután [...] El índice de Felicidad Nacional Bruta (FNB) es más importante que el PIB, porque si el Gobierno no puede crear felicidad, no tiene ningún propósito». El representante del Banco Mundial en Bolivia, Faris Hadad-Zervos, que participó en dicho encuentro afirmó: «Experiencias en todo el mundo muestran que el aumento del PBI es necesario para el desarrollo económico pero es insuficiente. Se necesitan otras variables como las culturales, las de auto realización, de equidad y de oportunidad».

Aunque son estadistas de países del Sur los que están considerando más en serio nuevas metodologías de medición del progreso, no son los únicos. Existen políticos europeos que han aportado su punto de vista. A David Cameron se le atribuyen estas palabras: «Ha llegado la hora de que admitamos que hay más cosas en la vida que el dinero y ha llegado la hora de que nos centremos no solo en el PIB, sino en una felicidad general». También se han sumado al debate premios Nobel como Joseph E. Stiglitz y Amartya Sen, o incluso un economista como Jeffrey Sachs; de enfoques distintos a los dos anteriores. Sach, que en 2011 participó en un encuentro en Bután, afirmó: «Sin duda, deberíamos respaldar el crecimiento económico y el desarrollo, pero solo en un contexto más amplio que promueva la sostenibilidad ambiental y los valores de la compasión y la honestidad que se necesitan para generar confianza social. La búsqueda de la felicidad no debería estar confinada a Bután». (El País, 04.09.2011).

Es tiempo de tomar en serio las nuevas demandas ciudadanas. Ya no sirve la política del “pan y circo” y para muestra Brasil; donde un mundial de fútbol, que antes hubiera sido avalado por unanimidad, hoy es cuestionado seriamente. Es hora de elevar los objetivos sociales centrados en los bienes por otros que promuevan una vida más digna, basada en valores éticos y no monetarios. Gobiernos, empresas y ciudadanos estamos frente a una gran oportunidad para asumir de una buena vez el reto de vivir mejor, sin complejos y sin postergaciones.

28 abril, 2014

Benditos stakeholders: el caso MRW

¿Ahora no basta la calidad? ¿También hay que atender a las ONG’s, asociaciones de vecinos, redes sociales, códigos éticos, etcétera? A veces me encuentro con esta inquietud entre algunos gerentes, y hasta un punto los entiendo. Los cambios vertiginosos en la dinámica social no son fáciles de asimilar... Pero no hay alternativa. La respuesta es sí, no basta, hay que ir a más.

La industria y los servicios siempre han ido un paso por delante de los consumidores. Por primera vez estamos observado que determinados ciudadanos y gobiernos llevan la iniciativa. Si antes los compradores reclamaban solo cuando se sentían engañados, ahora van más allá del producto; valoran el comportamiento de la empresa. No hay mayor misterio para entender lo que en teoría de la RSC se conoce como stakeholder. Un tecnicismo para referirnos a cada una de las partes interesadas en la marcha de la compañía, incluyendo los nuevos actores sociales.

Hace treinta años Edward Freeman –profesor de management- consolidó el término “stakeholder” en su libro Strategic Management: A Stakeholder Approach (1984). Como todo nuevo concepto ha ido evolucionando y el propio Freeman lo ha complementado junto a otros especialistas. Hoy en día los stakeholders constituyen los impulsores del cambio en las organizaciones; los referentes centrales de la RSC.

Una de las empresas que asume estos retos con naturalidad e inteligencia es la española MRW. La corporación dedicada al transporte ha sabido transformar las dificultades en oportunidades; las nuevas demandas sociales en motores del cambio, sin que esto signifique desatender el beneficio económico. Se ha consolidado como una exitosa transnacional que se reinventa cada año y logra crecer, gestionando bien a los stakeholders. MRW se fundó en 1977 como una pequeña empresa de mensajeros y en la actualidad es el mayor grupo del transporte urgente en España, con más de 1.300 franquicias, 2.300 vehículos y 8 aviones. Factura más de € 500 millones al año y cuenta con varios reconocimientos a  gestión. Desde 1993 destina más del 1,5% de su facturación bruta anual a proyectos sociales.

La primera vez que me acerqué a MRW fue hacia junio del 2002. En aquella ocasión visité su sede central de Barcelona para conocer a la que era una de las primeras empresas españolas certificadas con la norma SA 8000. Fue una grata experiencia. Estoy acostumbrado a que los gerentes de Relaciones Externas o Imagen Corporativa muestren siempre la “cara buena” de su compañía, pero aquella vez fue diferente; percibí coherencia y transparencia. Mientras recorría la empresa pude comprobar que algunas de sus políticas sociales que decían tener: existían, no eran simples declaraciones. Aquella empresa practicaba lo que decía y solo por eso ya era ejemplar.

Que no se crea que les ha sido fácil. La empresa ha tenido serios traspiés que superar, el mayor de ellos sucedió en 1991, cuando llegaron a España competidores estadounidenses y su volumen de negocio empezó a caer. Su entonces director, Francisco Martín Frías, tomó una decisión estratégica. En vez de hundirse por el ahogo dio un golpe de timón y propuso la transformación de las agencias propias en franquicias. Un cambio total de paradigma; incentivaron la creación de unas 400 empresas. De un día para otro los trabajadores se convirtieron en empresarios. Un éxito un rotundo. 

Cómo empezaron a interesarse en temas sociales lo cuenta el referido director en su libro El primer café de la mañana: «En 1993 el sector de los transportes en España se encontraba en plena convulsión debido a los efectos de la caída de las barreras aduaneras y toda una serie de otras circunstancias. Nos pareció el momento adecuado para impulsar una agresiva política de comunicación por medio de una campaña de publicidad en TVE con el actor Anthony Quinn. No tuvimos que esperar al final de la campaña para comprender que ése no era el camino adecuado [...] Y aún estábamos meditando hacia dónde dirigir nuestra política de comunicación cuando llegó una invitación de la Asociación de Deportistas contra la Droga para que MRW patrocinase una serie de encuentros en diversas ciudades. Casi de inmediato pudimos percibir la positiva recepción que mereció por parte del público esa nueva iniciativa. No sólo estábamos contribuyendo a una obra social necesaria sino que, como resultado de ello, la empresa generó un movimiento generalizado de simpatía».

El mismo directivo lanza ahora esta pregunta: «Piensen un momento en cómo se comunican con sus grupos de interés. ¿Les prestan la suficiente atención? ¿Tienen en cuenta sus propuestas, sus dudas, sus reclamaciones o discrepancias?» Veamos algo de lo que hace MRW al respecto.

SOCIOS: MRW concede a sus accionistas una posición central. Parte de la premisa de que la primera responsabilidad de la empresa es la sostenibilidad económica, teniendo como segunda etapa consolidar sus relaciones sociales. En palabras de su fundador: «Una vez conseguido este objetivo [económico] nos habremos ganado la confianza de los accionistas y podremos entonces plantearnos el siguiente reto. Es decir, habrá llegado el momento de compartir una visión de la empresa como un ente que no sólo permanece en constante relación con diversos grupos de interés, sino que debe conjuntamente con ellos procurar un desarrollo social. Será necesario que los accionistas estén de acuerdo en perseguir aquellos objetivos en los que prime la ética y el bienestar social, y por el contrario: descartar aquellas opciones que los alejen de estas consideraciones».

CLIENTES: MRW asume como absolutamente necesario para la rentabilidad de la empresa desarrollar una actitud orientada a entender y cubrir las necesidades de sus clientes. El segundo paso tiene que ver con un reto: «Hoy en día nuestros consumidores nos solicitan también que, como fuentes sostenibles, procuremos actuar éticamente en la prestación de nuestros servicios o productos, en concordancia con nuestro nuevo rol de agentes de cambio social [...] Es importante para el desarrollo futuro de nuestra empresa no obviar este cambio en el gusto y las expectativas de nuestros clientes». 

PROVEEDORES: «Para ser creíbles a ojos de nuestros proveedores les solicitamos que sean parte estratégica en nuestro concepto de desarrollo de negocio, les exigimos que cumplan con la legislación vigente en cuanto a las normas medioambientales, la legalidad de sus relaciones laborales y la prevención de riesgos. No obstante deberemos también comprometernos con nuestros proveedores a no demorar los pagos, no presionar la negociación de la compra de sus servicios o productos por debajo de su precio de coste para evitar con ello llevarlos irremediablemente a la asfixia empresarial» afirma Francisco Martín Frías.

EMPLEADOS: Todos los empleados de la sede principal de MRW tienen acceso a una biblioteca, sala de ocio, sala de Internet; un solárium y un gimnasio. El fundador expresa así su idea sobre el personal de su empresa: «Las expectativas de los trabajadores han ido modificándose a lo largo del tiempo, extendiéndose más allá del deseo de obtener un puesto de trabajo y mantener su continuidad en el mismo. Los empleados también se preocupan por las condiciones en las que prestan sus servicios, la no discriminación, la conciliación de su vida laboral y personal, la tipología de los contratos, los objetivos sociales de la empresa y un largo etcétera. Si se les ofrece lo anterior, los trabajadores estarán dispuestos a ofrecernos su lealtad y sus esfuerzos; y también se erigirán en nuestros mejores portavoces en todos los ámbitos en los que se relacionen».

SOCIEDAD: Es quizás su punto más fuerte. MRW ha desarrollado una serie de productos y programas destinado a diferentes sectores de la sociedad. «Si la sociedad padece problemas endémicos, está enferma económicamente y no puede satisfacer los intereses de sus integrantes, inevitablemente la empresa se verá perjudicada» razona el fundador de la corporación. «Será también necesario que publiquemos memorias sociales y medioambientales que recojan y cuantifiquen todas las acciones que hemos realizado en el marco de nuestro compromiso social. Pero no para justificar, sino para crear un histórico. En esta línea informativa de transparencia será necesaria la publicación voluntaria de la triple cuenta de resultados con o sin certificación externa» explica finalmente el director. 

Algunos datos de la acción social de MRW:

  • Aproximadamente el 10% de trabajadores de MRW tiene discapacidad. 
  • Mantiene convenios con más de 8.000 ONG’s a las que hace descuentos significativos en sus envíos. El año 2012 esos descuentos ascendieron a € 6.825.212 euros.
  • La empresa colabora con universidades y escuelas de negocios para explicar su  gestión. También participa en eventos donde se aborda la Responsabilidad Social. Solo el año 2010 dictaron un total de 119 conferencias.
  • El 2012 invirtió € 958.143 para que las personas con alguna discapacidad puedan emitir o recibir un envío gratuito al mes.
  • Destinó € 811.744  (2012) para que las familias numerosas españolas puedan realizar un envío gratuito al mes.


El aikido es un arte marcial japonés que enfrenta al oponente evitando la lucha y lo derrota sin dañarlo, usando las fuerzas contrarias a favor de uno. ¿Cuánto ganarían algunas empresas aplicando solo esta idea? ¿Si en vez de resistirse al cambio, de retrasar demandas sociales... usasen esa presión externa como motor de la mejora? Hay mucho que aprender de MRW que se ha graduado como un maestro del aikido, y por supuesto como ejemplo de la RSC aplicada. Ha usado los problemas y las dificultades para dar saltos. Ha enfocado las demandas de los stakeholders como un motivador... y le ha ido muy bien.

05 marzo, 2014

Empresas y Derechos Humanos: cuando los acuerdos son posibles

ONG’s, gobiernos, empresas y... Derechos Humanos; hasta hace poco parecían cuatro esquinas de una mesa con tres patas. Las reticencias de uno y otro sector; los intereses contrapuestos y los líderes gremiales llevaron en muchos casos a conflictos sociales y legales con resultados insatisfactorios para todas las partes. Esta situación está cambiando y ahora existen iniciativas y estándares que intentan armonizar los intereses de todos los grupos en base a objetivos comunes. Las negociaciones no son fáciles, pero se demuestra que los acuerdos sobre la mesa son posibles.

Los denominados Principios Rectores de las Naciones Unidas sobre las Empresas y los Derechos Humanos -basados en la Carta Internacional de DDHH y en principios de la OIT- constituyen un estándar fiable para evaluar, gestionar y legislar la actuación de las corporaciones en esta materia. Este marco regulatorio de carácter universal es el más completo hasta la fecha y abarca a todos los estados y empresas, independientemente de su tamaño, sector, ubicación o propiedad.

La semana pasada en un foro sobre Empresas y Derechos Humanos organizado por Socios-Perú en la ciudad de Lima, pudimos conocer los avances en la implementación de los Principios Rectores de la mano de Alexandra Guáqueta, Presidenta del Grupo de Trabajo sobre Empresas y DDHH de la ONU. El evento logró reunir en una sala, además de los expertos de Naciones Unidas, a empresas financieras y mineras, ONG’s, embajadores de países europeos y expertos con buena disposición al diálogo y el consenso. Un evento donde se podía aprender, enseñar y discrepar sin que ello signifique quebrar el clima de cordialidad.

El foro también fue una muestra inequívoca que se avanza no solo en aspectos técnicos y legales; sino también en otros no menos importantes como la actitud y la disposición a los proyectos conjuntos. El encuentro demostró que los consensos no están hechos solo de cifras y números; de intereses y transacciones; sino de componentes sociales más sutiles como un clima de confianza que a veces se descuida, enfrascados los gremios en defender posiciones a ultranza, cual generales y ejércitos dispuestos al combate.

Lo que sí extrañé en estos diálogos –y lo mencioné públicamente- es la escasa importancia otorgada a la participación de la sociedad civil en el tema, cuando debiera ser el principal socio y fiscalizador de estos avances. Algunos ciudadanos y activistas están demostrando su implicación social al margen de las tradicionales organizaciones que solían representarlos. Entienden que las consecuencias de los problemas sociales atañen a todos, y las responsabilidades también. El ciudadano global es un actor clave que explica los actuales cambios económicos, políticos y culturales en la cambiante dinámica de la sociedades.

En el Perú actual, con innegables avances económicos, los retos en materia de Derechos Humanos y de los llamados DESC (Derechos Económicos Sociales y Culturales) son todavía importantes; igual que en toda América Latina, donde persisten los problemas de inequidad a pesar de las mareantes cifras de crecimiento y PBI. Es probablemente el gran reto latinoamericano: lograr que los beneficios alcancen a las mayorías, y que los indicadores de la calidad de vida no se basen en mínimos, sino en metas loables. La forma en que las empresas y los gobiernos asuman este reto determinará el rumbo de la sociedad, que finalmente será el de todos los sectores.

16 enero, 2014

SOSTENER LAS SOSTENIBLES

La energía eólica ha sido la mayor fuente de electricidad durante todo un año para una nación. Y se ha logrado en España, el 2013. Un hito histórico y mundial; una noticia trascendental que no ha merecido la suficiente atención de la prensa local e internacional. Según datos de Red Eléctrica de España la eólica ha suministrado el 20,9% de la demanda eléctrica total, superando a la nuclear (20,8%). Los que sí han destacado este hecho han sido los directivos de la Asociación Empresarial Eólica (AEE).

Los detractores de las energías renovables –básicamente lobbies que defienden intereses de algunas transnacionales nucleares y petroleras- deben estar preocupados por este avance. Los datos contundentes que cada año nos traen las energías “verdes” confirman su innegable capacidad para generar electricidad más barata y segura. Ya Thomas Becker -consejero delegado de la Asociación Europea de Energía Eólica (EWEA)- advirtió a mediados del año pasado: “La industria eólica es casi tan competitiva como la convencional. Le está arrebatando cuota de mercado a los combustibles fósiles”.

La excelente noticia parece un gancho al mentón de las diez mayores empresas energéticas europeas -entre ellos Iberdrola y Gas Natural Fenosa de España- que en octubre pasado se quejaron al gobierno europeo de  Bruselas: “El aumento de la producción de renovables está actualmente expulsando del mercado otras tecnologías” lamentó Rafael Villaseca, consejero delegado de Gas Natural Fenosa. Y el presidente de la empresa GDF-Suez, Gérard Mestrallet, se atrevió a solicitar: “pedimos incluso detener o reducir dramáticamente los subsidios a las renovables”.

Las afirmaciones de las diez corporaciones son totalmente opuestas a las de Thomas Becker (EWEA): “La Agencia Internacional de la Energía tiene cifras que dicen que las energías fósil y nuclear reciben hasta seis veces más ayudas que las renovables en forma de rebajas fiscales e incentivos. Además, están los gastos que no se incluyen en la factura, como el daño al medio ambiente”. En la misma línea la AEE, donde paradójicamente también participa Iberdrola, opina que el sector eólico está sumamente perjudicado frente a las otras energías. “¿Cómo se explica que el sector eólico, primera fuente de energía autóctona de España, y que aporta el 20% de nuestra electricidad sea el más perjudicado? se preguntó López-Tafall, presidente de AEE.

Entendemos que las corporaciones que protestaron por el apoyo a las energías renovables se vean amenazadas y quieran explotar al máximo sus antiguas infraestructuras y su capacidad instalada. Legalmente tienen derecho a intentarlo. Pero el coste económico y social está resultando demasiado alto. En el camino están perjudicando la economía de millones de hogares; contaminando y degradando el medioambiente. Por el contrario, y según la AEE, la energía eólica cubre las necesidades de electricidad de 10 millones de familias españolas. “Cada Kwh. producido con energía eólica tiene 21 veces menos impacto medioambiental que el producido por el petróleo, 10 veces menos que el de la energía nuclear y 5 veces menos que el gas”.

Y por si fueran pocas las razones para apoyar a las renovables, se da el caso que en España las empresas de energía no están cumpliendo un rol social, todo lo contrario. Solo el 2013 subieron las facturas cerca al 4%; pero ya entre el año 2006 y el 2011 las tarifas eléctricas se habían incrementado cerca al 70%, la subida más alta de la Unión Europea. El actual ministro de Industria, Turismo y Energía, José Manuel Soria, admite la incapacidad del gobierno para enfrentarse a esta situación: “Las empresas que actúan, los operadores, suelen ser juez y parte... El sector de la energía eléctrica es, si me permiten la expresión, endiabladamente complicado por una superposición de normativas de todos los Gobiernos”.

Thomas Becker de la EWEA opina: “España era un país que antes dependía mucho de las importaciones energéticas y su gobierno tomó la decisión de romper con esas dependencias a través de las energías renovables. Y ha sido un éxito espectacular... Y por eso es extraño ver cómo el actual Gobierno, por razones ideológicas, intenta acabar con ese proyecto, es incomprensible". De acuerdo: los cambios deben ser progresivos, mediante mecanismos de transición. De acuerdo: debe existir una coordinación con todos los sectores involucrados. Pero, lo que no se debe hacer es retroceder los avances realizados, arrinconar a las energías renovables y favorecer a las que ya están en período de obsolescencia.

07 diciembre, 2013

El informe de RSC: “Que nos sea útil, por Dios bendito”

“Que nos sea útil por Dios bendito” pidió, entre el reclamo y la súplica, Tomas Conde a Nelmara Arbex en la presentación de la GRI-G4 el pasado 19 de noviembre en Madrid. Conde es Director de Sostenibilidad del BBVA, y Arbex representante de Global Reporting Initiative (GRI). El pedido ilustra muy bien el talón de Aquiles de muchas memorias: muy extensas, algo elitistas y en ocasiones farragosas. Documentos poco vistos o reconocidos por su público objetivo: la ciudadanía.

El reclamo de empresas como BBVA, ONCE y Ferrovial en el mencionado evento parecía unánime exhortando a GRI a compatibilizar los informes de RSC con los financieros y ambientales; a simplificar la metodología en general. Arbex por su parte, parecía coincidir con esta postura: “queremos que las memorias de 300 páginas se transformen en una herramienta simple y sencilla” dijo la representante de GRI. Agregó que la nueva versión (G4) de la Guía GRI se centra en lo importante, en medir lo relevante. Incluso retó al auditorio con esta frase: “A mí personalmente no me gustan las memorias, me gustan los procesos que se inician con las memorias”.

La Guía GRI -cuya primera versión fue lanzada en 1999- es el modelo de reporte más usado y extendido a nivel mundial, aunque no lleve las siglas RSC, sino que se autodefina como una organización cuyo fin es impulsar “la elaboración de memorias de sostenibilidad”, en la práctica se puede asumir que GRI se orienta principalmente a los reportes de RSC. A la fecha GRI cuenta con una base de datos de más de 5.700 organizaciones y más de 14.700 Informes elaborados en base a su metodología. La Versión G4 que se lanza este fin de año se esperaba como agua de mayo por los departamentos responsables de elaborar los reportes.

Las memorias -informes o reportes- de Responsabilidad Social Corporativa ya se han consolidado en las agendas de las grandes empresas a escala mundial. Un estudio realizado por la consultora KPMG el año 2011 reveló que el 95 % de las 250 empresas más grandes del mundo informan de su desempeño en sostenibilidad, y de estas: un 80 % lo hacen mediante la Guía GRI. Aunque la trayectoria de los informes de RSC a nivel mundial  es relativamente corta -abarca alrededor de una década- constituye ya un período razonable para plantear evaluaciones y mejoras.

“Los informes deberían ser hechos para que los entienda mi madre que tiene  91 años” pidió en otro momento Tomás Conde, graficando otra vez un deseo generalizado por casi todos los stakeholders: que los informes deben ser rigurosos y precisos, pero sobre todo: útiles y comprensibles; accesibles a un amplio público. Finalmente no se trata de concesiones, sino de una herramienta útil para cualquier organización. El representante del BBVA lo reconoció de esta manera: “Al principio eran simples inventarios, ahora son herramientas para la gestión”.

16 noviembre, 2013

LA CALIDAD, SIEMPRE

En estos años hiper tecnológicos, cuando se asume que la calidad es un componente implícito en los productos; o cuando la escasez de recursos focaliza la atención de los compradores en el precio... los profesionales de la calidad en todo el mundo escogen un día para recordar que la calidad ha sido, sigue, y seguirá siendo un componente vital de todo producto o servicio; consecuentemente de cualquier organización.

El pasado 14 de noviembre, la Asociación Española para la Calidad (AEC) apoyada  por el Ministerio de Industria Energía y Turismo (MIET), celebró en Madrid el Día Mundial de la Calidad, que anualmente se realiza el segundo jueves de noviembre. El World Quality Day fue introducido por Naciones Unidas en 1990 para concienciar sobre la contribución que la calidad hace al crecimiento y la prosperidad de las organizaciones y naciones.

El evento también fue una oportunidad para el balance; para el recuerdo. Antonio Muñoz (Directivo del MIET), emocionado ante un auditorio rebosante, recordó que unas décadas atrás «íbamos por España como un grupo de teatro con su carromato, llevando el estandarte de la calidad [...] En algunas conferencias a veces los ponentes superaban a los asistentes. Recuerdo alguna donde habían seis ponentes y cuatro asistentes; nos fuimos todos a un bar a tomar café y charlar de calidad [...]. En el año 92 había 62 empresas con certificados ISO 9000; ahora hay más de 60.000».

Beatriz Rivera, Directora de la Entidad Nacional de Acreditación (ENAC), reivindicó la faceta estratégica de su institución: «Somos un aliado para las empresas españolas en la colocación de sus productos en el mercado internacional. Si hay problemas para alguna de ellas, cojo el teléfono y llamo a mi contraparte, sea chino, chileno o sudafricano». El Director de la Asociación Española de Normalización y Certificación (AENOR), Avelino Brito, mostró orgullo por sus números: más de 30.000 normas editadas en Español. Fernando Ferrer, Director del Centro Español de Metrología (CEM), se quejó de un grueso recorte en sus presupuestos, lo que a su entender mermará en los próximos años la capacidad española en la calibración y el  mantenimiento.

Finalmente, tuve la suerte de reencontrarme con Miguel Udaondo, docente, escritor, y experto en calidad. Uno de los pioneros en centrar el TQM en las personas y no en los procesos. Recuerdo cuando nos transmitía que la calidad no era aquel concepto frío y maniqueo que divide el mundo entre lo bueno y lo malo; sino una idea en constante evolución y asociada incluso con el humor. Que no era una disciplina cerrada y limitada, sino que abarcaba a pensadores tan heterodoxos como Anthony de Mello, Edward de Bono o el mismísimo Lao-Tsé.
 .

12 noviembre, 2013

Cuando la publicidad es asunto de la RSC

Aprecio el márketing y los entresijos de esta disciplina. Tengo amigos publicistas y vendedores, y pienso que la función comercial es una de las más difíciles de la empresa. Expongo este preámbulo porque voy a referirme a un artículo que escribí hace dos semanas –Cuando la RSC es asunto del publicista- y donde una lectura sesgada podría sugerir que estaba restando valor a la función comercial. Nada más lejos de lo que creo, o de lo que debe ser.

«Cuando los chicos de ventas dirigen la compañía, la gente que trabaja en los productos pierde importancia», le dijo una vez Steve Jobs al escritor Walter Isaacson. Estoy seguro que no tenía un asunto personal con los hombres de ventas, ya que él mismo fue un gran vendedor. Presumo que Jobs quería decir que las ventas son una tarea vital, pero ni más ni menos que otras. Múltiples testimonios y estudios coinciden en que la función comercial fue clave en todas sus empresas, y especialmente en la más emblemática: Apple.

Lo que debe quedar claro y lo que sostengo son tres puntos clave. El primero: no se debe vender algo que no se tiene, no solo por motivos éticos y legales, sino porque la decepción del comprador puede ser el peor de los boomerangs. El segundo: no puede ser más importante la envoltura que el regalo; sin que esto signifique restar importancia a la envoltura; ya se sabe que todo entra por los ojos. Y el tercero: la función del márketing debe ser el espejo de la filosofía de la empresa, no su disfraz. 

La RSC no es, ni debe ser una moda. Su integración a la organización debe ser sustancial y no colateral. Desde esa perspectiva no se trata de empaquetar el concepto para venderlo mejor, sino todo lo contrario. Dejar que el concepto impregne las políticas, los procesos, los procedimientos y como no: el márketing. Lee Clow, el publicista que realizó la presentación del Macintosh (1984) y del comercial más logrado de Apple (Piensa Diferente), relata la extraordinaria atención que Jobs prestaba a que la publicidad reflejara el alma de la compañía. «Tenemos que demostrar que Apple sigue viva y que representa unos valores especiales» clamó Jobs.

La RSC y el márketing, como otros asuntos empresariales, poseen una base ética. Los CEOs tendrán que optar entre opciones que bien puede resumirse en un debate histórico ocurrido entre dos pensadores en París. Sartre opino: “Todos los medios son buenos cuando son eficaces”. Camus respondió: “Son los medios los que deben justificar el fin”. Sin ánimo de ser maniqueo, estoy más cerca de la postura de Camus. Finalmente de eso trata la ética en una empresa: de lograr el fin con los mejores medios.

27 octubre, 2013

Cuando la RSC es asunto del publicista

El día que el CEO, Director, o como se llame el gran jefe manda “vender bien” la RSC sin entender que implica, como si se tratase de envolver pescado con papel fino, y le endilga la tarea al publicista: es el principio del fin. Significa que ha entendido poco del concepto, y de sus beneficios. El gran jefe solo está visualizando la RSC como un elemento de imagen. Incorporado el concepto casi a regañadientes puertas adentro, para presumir hacia fuera de poseerlo. Considera que con aprobar la elaboración de un informe y nombrar a alguien para que se encargue “de eso” ya esta todo dicho y hecho.

Las empresas que presumen de tener la RSC, sin tenerla, hacen un flaco favor a las que sí les interesa de verdad y están trabajando con seriedad en implementarla. Lo poco, o lo mucho de bueno que puede contener la Responsabilidad Social Corporativa puede quedar desprestigiada por los falsos profetas. El descrédito puede ser doble: internamente entre empleados y accionistas, y externamente a vista de los compradores. Esta situación me recuerda cuando se introducía la calidad (TQM o ISO) y algunas empresas creían en ella, pero la gran mayoría apostaba a una cuestión de imagen o publicidad; o lo hacían solo porque los grandes compradores lo exigían. Pocos lo hicieron bien. Pocos llegaron, llegan, a ver sus múltiples y reales beneficios. 

A principios de este mes asistí en Madrid a un encuentro empresarial sobre Innovación y Desafíos de la RSC y Desarrollo Sostenible. Tenía expectativas porque el título y los ponentes parecían interesantes. Lamentablemente terminó convirtiéndose en un evento de esos donde todos juegan a palmearse las espaldas mutuamente; y donde discrepar o pedir más esta mal visto. Asistí con una colega que terminó marchándose a media jornada. Su razón fue contundente: “para ver publicidad ya tengo la TV. No necesito estar sentada toda la mañana”. Suena duro, pero no podría contradecirla.

De los tres ponentes, solo uno parecía estar encaminado y ciertamente era el más modesto. Las otras dos representantes, que alardeaban de sus programas de RSC y Desarrollo Sostenible, parecían confundir el conversatorio con una presentación de un producto, donde todo se reduce a brindar con champagne y presentar el video corporativo. Por cierto es lo que hicieron los tres: presentar videos donde los conceptos de RSC o Desarollo Sostenible entraban con calzador. Para poner un solo ejemplo: una de las ponentes, Directora de Sostenibilidad de un conocido banco, se paso media hora hablando del fabuloso programa de la huella de carbono en sus oficinas. Digo yo: ¿no será más propio de una empresa industrial? Ni una palabra de que lo que estaban haciendo con sus empleados, proveedores o clientes.

Creo que es totalmente legítimo vender cualquier mejora de una empresa, como puede ser la implementación de la RSC. No solo legítimo, sino necesario. Pero también considero que no debe ser lo primordial de cualquier mejora, sino la guinda del pastel. Lo contrario se convierte en un bluf, en un castillo de naipes creado por ilusionistas. Después de todo, ¿mejorar la relación con los stakeholders no es ya un gran logro? Un mejor entendimiento con los empleados, accionistas, clientes, proveedores y sociedad en general son objetivos muy deseables para cualquier organización... más allá de la “venta” de dichas mejoras.

22 agosto, 2013

EL MEDIOAMBIENTE, MAS ALLÁ DE LO URGENTE

La omnipresencia de la crisis económica en las agendas de los gobiernos y diarios europeos han postergado los problemas medioambientales a un segundo, o tercer plano. Que los medios no prioricen estas noticias no significa que el cambio climático se haya detenido, ni que la contaminación atmosférica haya desaparecido. Al contrario, los problemas medioambientales se agravan y reclaman urgente atención; medidas integrales y no paliativos.

El pasado 2012 fue un año crítico respecto a la pérdida de hielo en el Ártico, el aumento del nivel del mar y la emisión de gases de efecto invernadero, según advierte un informe publicado este mes por la National Oceanic and Atmospheric Administration (NOAA), una agencia científica del Departamento de Comercio de los EEUU. Además, el año 2012 estuvo entre los 10 años más cálidos desde que hay registros. El estudio fue elaborado por 384 científicos de 52 países. «Los niveles de carbono están subiendo, los niveles del mar están subiendo, el hielo del Ártico se está derritiendo y nuestro planeta en su conjunto se está convirtiendo en un lugar más cálido» resumió la directora de la NOAA, Kathryn Sullivan (El País, 07.07.2103).

Según Greenpeace España el Ártico está amenazado por las prospecciones de petróleo, la pesca industrial y los conflictos. «Las compañías y los gobiernos quieren buscar petróleo en las aguas desheladas del Ártico. Shell, BP, Repsol, Exxon y Gazprom, entre otros, se han unido a la fiebre del Ártico y prefieren arriesgarse a un vertido por poder extraer petróleo que sólo cubriría la demanda global durante tres años» afirma la organización ecologista en su página web. Para perforar el Ártico, las petroleras tienen que apartar los icebergs que sus plataformas que encuentran en el camino y derretir el hielo con agua caliente. Según la ONG si se sigue en esta línea «la llegada de un vertido catastrófico es sólo cuestión de tiempo».

Esta semana el Banco Mundial y la Agencia Espacial Europea anunciaban algunas conclusiones derivadas del proyecto Eoworld, que usa satélites para ofrecer perspectivas de los cambios que tienen lugar en todo el planeta. Una de esas conclusiones es preocupante. «El seguimiento mediante satélites de la cuenca del Lago Titicaca -un lugar declarado patrimonio de la humanidad por la UNESCO, y que se extiende por la frontera entre Bolivia y Perú-, demostró una disminución del 7% en el tamaño del lago entre 2003 y 2010, documentando por primera vez la degradación sin precedentes de los humedales protegidos».

Pero no todas las noticias son negativas. La plataforma “Empresas por la eficiencia energética” constituida en Madrid el 2011, logró en su primer año de actividad un ahorro de emisiones de 686.000 toneladas de CO2 según informan en su web. El ahorro energético registrado supone el 70% del compromiso adquirido por la plataforma para el periodo 2011-2013: evitar la emisión de un millón de toneladas de CO2. Según exponen: «El éxito logrado hasta ahora se debe a la realización de actuaciones de eficiencia energética llevadas a cabo por las empresas participantes en edificios y oficinas, a través de una iluminación más eficiente, un uso eficiente de la calefacción, aplicación de domótica o el uso de la cogeneración». Componen esta plataforma Endesa, Cepsa, Philips Ibérica, Renfe, Meliá, Telefónica, Toyota España, Unibail Rodamco España, Bayer y Cemex.

El nivel de CO2 en la atmósfera es vital para elevar o disminuir el calentamiento global. Según Greenpeace «Para evitar los impactos más catastróficos del cambio climático, es necesario mantener el aumento de la temperatura global por debajo de los 2ºC. Si la temperatura aumentase por encima de esos 2ºC el Ártico desaparecerá. Y, ¿qué pasará a la vez en todos los rincones del planeta? Las estaciones, las cosechas, los alimentos que podemos cultivar, los bosques, las playas y el nivel del mar, las especies de animales cambiarían de manera irreversible». Parece claro que el esfuerzo conjunto de distintos gobiernos y sociedades es el mejor camino para preservar el ecosistema y heredar un planeta estable a las generaciones venideras.

20 agosto, 2013

CON EL VIENTO A FAVOR

El ascenso de la energía eólica


Loado seas mi Señor, por el hermano viento, 
y por el aire, el nublado y el sereno, y todo tiempo, 
por el cual a tus criaturas das sustento.
Francisco de Asís


Aerogeneradores, megavatios, energía cinética, parecen conceptos reservados solo a iniciados o modernos ingenieros; nada más lejos de la realidad. La energía del viento ha sido aprovechada desde hace siglos por la humanidad, y la actual tecnología solo esta revelando todo su potencial energético. Los antiguos molinos de viento que tanto asustaron al Quijote vuelven totalmente renovados; ya no son confundidos con monstruos... ahora ilusionan y constituyen la esperanza de varias naciones.

El pasado mes de julio se inauguró el parque eólico más grande del mundo en Reino Unido. En una superficie de 100 kilómetros cuadrados en alta mar, similar al tamaño de Barcelona, se montaron 175 turbinas que semejan un gran bosque de árboles blancos emergiendo del mar. Un paso esperanzador para un país que quiere funcionar con energía verde el 2050. Según el consorcio de empresas dueñas del parque -Dong Energy, E-on y Masdar- el parque eólico ya está generando electricidad al máximo de su capacidad (630 megavatios) y suministrando electricidad a 500.000 hogares.

La energía eólica, al igual que otras energías renovables, en ocasiones es cuestionada no solo por industrias y lideres ortodoxos, sino también por grupos ambientalistas. No ha sido el caso del parque eólico acuático, que ha recibido el respaldo de Friends of the Earth. «Es una energía de primera clase, se puede estar orgulloso» declaró Andy Atkins, Director Ejecutivo de la organización ecologista. Al mismo tiempo advirtió: «El Reino Unido tiene una de las mejores fuentes de energía renovables en Europa, pero los ministros no están haciendo lo suficiente para desarrollar este enorme potencial que crearía miles de puestos de trabajo».

En España y según Endesa «Desde el punto de vista técnico-económico, la tecnología eólica es una tecnología madura, aunque el sector no haya entrado todavía masivamente en conseguir una verdadera reducción de precios». Endesa participa en Enel Green Power (EGP), una compañía especializada en gestión de energías renovables con fuerte presencia en Europa y en el continente americano.
En el sector eólico específicamente, EGP gestiona más de 100 parques eólicos con una potencia total instalada de 1.692 MW.

Si bien hay un consenso empresarial respecto a las buenas perspectivas económicas, las discrepancias aparecen cuando se aborda la implementación y el papel promotor del Estado. Este mes la Asociación Empresarial Eólica (AEE) presentó alegaciones ante la Comisión Nacional de la Energía (CNE) al Anteproyecto de Ley del Sector Eléctrico y cinco propuestas de reales decretos. «La normativa altera radicalmente los flujos de ingresos de todos los parques eólicos de España [...] continuará  el desmantelamiento de fábricas –han cerrado nueve en lo que va de año– y la destrucción de empleo. Las empresas se plantean si les compensa quedarse en España o marcharse a países en los que se valore la riqueza y el empleo que generan, así como el tejido industrial eólico que tan famoso ha hecho a nuestro país en el mundo» afirman los asociados.

Con todo, el crecimiento y las capacidades de la energía eólica en España son impresionantes y tienen un ritmo creciente. Según la propia AEE La energía eólica cubre las necesidades de electricidad de 10 millones de hogares; exporta por más de 1.800 millones de euros; da empleo a más de 27.000 personas y evita la emisión de unos 22 millones de toneladas de CO2 al año. En enero de este año nuevamente se batieron records nacionales. El pasado 16 de enero se alcanzó un nuevo máximo histórico de energía diaria de generación eólica en el sistema eléctrico español, con un valor de 345.011 MWh. Pero también fue el mes más importante para la historia de la eólica. Según Red Eléctrica de España: «En enero la energía eólica alcanzó su máxima participación en la generación eléctrica mensual ya que ha produjo el 27,3% de la generación total, con 6.329 GWh».

El pasado 6 de julio Red Electrica de España anunciaba los resultados del proyecto Twenties. «Durante los tres años que ha durado el proyecto los 26 socios del consorcio, de diez estados miembros de la Unión Europea más uno asociado, han validado a través de seis demostraciones a escala real, diferentes tecnologías que contribuyen a una mayor y mejor integración de la energía eólica -onshore y offshore- en el sistema eléctrico y que ponen de manifiesto una mayor eficiencia del mismo al conseguir una reducción de los costes totales de generación de las emisiones de CO2, y del riesgo de vertidos de energías renovables». Este proyecto confirma, una vez más la viabilidad de nuevas tecnologías para el aprovechamiento de la energía eólica.

A nivel mundial, y según el Consejo Mundial de Energía Eólica (GWEC), las nuevas instalaciones en los Estados Unidos y Europa aumentaron 10% más la  potencia eólica a nivel mundial en 2012 respecto al año anterior. Brasil entró con fuerza en la carrera eólica y es ya el octavo país con más capacidad nueva instalada en 2012. La capacidad instalada mundial llegó a 282,5 GW, un incremento acumulado de casi el 19% respecto al año anterior.

Las opciones para aprovechar el viento son inmensas y la actual tecnología asociada esta, literalmente, alzando vuelo. La empresa Joby Energy ultima sus prototipos de turbinas que se elevan al cielo como gigantes cometas. Estos “molinos voladores” que se elevan cerca de 600 metros pueden recolectar la energía que producen los vientos de las alturas. Inventos que confirman lo que las estadísticas muestran sin duda: el incuestionable protagonismo de este tipo de energía en nuestra vida diaria. Solo hace falta consolidarla; protegerla, para que los problemas económicos coyunturales no evoquen su tecnología como monstruos medievales, sino como reales y esperanzadores cometas proveedores de energía sostenible.

28 julio, 2013

Energía solar: el sueño de Icaro

Icaro representa muy bien el anhelo humano del equilibrio respecto al Sol. Ni tan lejos que enfríe, ni tan cerca que queme. Los antiguos griegos entendieron el reto de la energía solar y lo plasmaron brillantemente en su mitología. ¿Cómo no pensar en el hijo de Dédalo cuando el primer avión impulsado con energía solar surcaba este mes los cielos de EEUU? Esas alas no se derritieron, y los pilotos regresaron salvos del viaje gracias a la tecnología. Un hito monumental para las energías renovables.

El aterrizaje de la aeronave el 07 de julio en New York marca la culminación de un ambicioso viaje que comenzó el 03 de mayo en la ciudad de San Francisco. «Volar de costa a costa siempre ha sido un reto mítico para los pioneros de la aviación. Al hacerlo, también empujó los límites de las tecnologías limpias y energías renovables a niveles sin precedentes», declaro el Dr. Bertrand Piccard, impulsor y piloto del proyecto Solar Impulse.

Mientras el avión solar culminaba con éxito su pionera misión en América del Norte, en Europa, y este mismo mes, sucedían dos acontecimientos claves para el uso masivo de la energía solar. El primero de ellos afecta a toda la región y tiene que ver con las negociaciones comerciales sobre los paneles solares entre China y Europa. El segundo atañe exclusivamente a España, y abarca las reformas gubernamentales sobre el uso de la energía solar a pequeña escala.

El conflicto con China se inició cuando la Comisión Europea decidió imponer un arancel del 11,8% a los paneles solares chinos, alegando una supuesta competencia desleal que rebaja el precio de estos productos un 88% por debajo del coste de producción. En respuesta, Pekín decidió investigar una posible competencia desleal europea en las ventas de vino a la República Popular, acusando de vender estos productos un 21,5% más barato que en el país de origen. Las negociaciones aún no han concluido. Una primera medida que ya ha afectado a cerca de 300 compañías españolas y unas 1.200 francesas ha sido la instauración de un registro anti dumping por parte del gobierno Chino.

Respecto al mercado español de la energía, este mes el Ministerio de Industria remitió el decreto sobre autoconsumo a la Comisión Nacional de Energía, que en unas semanas emitirá un informe. El autoconsumo energético implica que las familias puedan producir su propia electricidad, por ejemplo, mediante paneles fotovoltaicos o mini eólicos. Los dos últimos gobiernos españoles han manifestado su compromiso de impulsar este modelo energético. En la práctica aún no se consolida. Las negociaciones con las corporaciones del sector han llevado al actual gobierno a incrementar los impuestos por el uso de estas energías, mediante peajes de respaldo. «Con la nueva distribución, el peaje de respaldo puede ser más de cuatro veces más caro que el peaje convencional en el caso de la tarifa doméstica» afirman representantes de La Unión Española Fotovoltaica (UNEF).

En el sector de la energía solar termoeléctrica España es un indiscutible líder mundial, ya que el conjunto de las centrales solares termoeléctricas instaladas en el país supone el 72,85% de toda la potencia instalada en el planeta, según informa la Asociación Española de la Industria Solar Termoeléctrica (Protermosolar). España es también uno de los países de Europa que recibe más radiación del sol, que aún no es aprovechada en todo su potencial. Otros países que disponen de menores cuotas de insolación, como Alemania, cuentan con una superficie de captación solar en funcionamiento muy superior. Ya el año 2002 en Alemania sobrepasaban los 4.500.000 m2 de paneles solares, frente a los 522.561 m2 españoles, según WWF.

«Según los resultados del 2012, y la previsión para los próximos años, resulta claro que el papel de liderazgo de Europa en el Mercado fotovoltaico está llegando a su fin. En 2011, Europa representaba el 74% de las nuevas instalaciones de energía fotovoltaica del mundo; en 2012 esta cifra fue de alrededor del 55%. En 2013, es casi seguro que la mayoría de las nuevas instalaciones se harán fuera de Europa...  Sin duda, los mercados de Europa siguen teniendo un potencial de crecimiento, pero esto va a ocurrir a una escala más estable y sostenible. En adelante, los motores estarán en países como China, los EEUU, Japón y la India» afirman en la Asociación Europea de la Industria Fotovoltaica (EPIA)

La recesión económica que afecta a Occidente se refleja también en el sector de la energía solar. Un sector con un crecimiento impresionante en la última década en Europa, y especialmente en Alemania y España. De cómo gestionen los líderes gubernamentales y empresariales las variables de este mercado dependerá su crecimiento y desarrollo. Con la cabeza en el cielo y los pies en la tierra proclama un antiguo adagio sufi. Ilustra muy bien el pragmatismo indispensable para compatibilizar los intereses ciudadanos y empresariales; el reto que plantean las ciudades y economías familiares. Y ya que hemos iniciado este artículo con un avión finalizaremos con un automóvil. Esta semana estudiantes de Universidad de Eindhoven, en Holanda presentaron el primer coche familiar impulsado con energía solar. Todo un ejemplo de las inmensas y reales potencialidades de esta energía, tanto en asuntos celestes como terrestres. 

29 junio, 2013

Un stakeholder reclama voz y voto: la Sociedad

La tarde del pasado sábado 22, batucadas y pancartas irrumpieron en Plaza España de Madrid, cerca de donde vivo. Miles de brasileños ataviados con camisetas amarillas entonaron lemas y apoyaron a sus compatriotas en Brasil. Sin líderes “oficiales”, los ciudadanos residentes en Madrid se organizaron para sumarse a sus coterráneos que los últimos días han protestado en el país más importante de América Latina. “Un Brasil diferente” es lo que piden; con menor inflación, con menor gasto en eventos de ocio, y más inversión en sanidad, educación y transporte.

El ejemplo de Brasil es el más reciente; pero esos ciudadanos se suman a una creciente lista de movimientos en otros países como Chile, México, Egipto, EE.UU. Israel, Alemania, Turquía y por supuesto España, que desde el 2011 renovó un tipo de protesta en las calles para pedir otro modelo socio económico. También el sábado pasado, más de 100.000 ciudadanos italianos protestaron contra el desempleo en Roma y otros miles de profesionales sanitarios cuestionaron las privatizaciones de hospitales y el deterioro de los servicios de salud en Madrid. El eco del primer lema que usaron los madrileños el 15.05.2011 persiste: «No somos mercancías en manos de políticos y banqueros»

Habrá quien opine que es un problema político, y habrá quien piense que es un tema exclusivamente económico... al fin es lo mismo. Lo importante es centrarse en las soluciones, en las respuestas a estos retos. Y todas las medidas pasan por asumir las empresas la responsabilidad que les toca. Si: las empresas. ¿O son las corporaciones ajenas a estas problemáticas? Todo lo contrario; las empresas, tanto como gestoras de personas o como proveedoras de bienes, son la expresión más concreta de las políticas macroeconómicas y los modelos sociales. Lo tangible y lo cercano para el ciudadano es: donde trabaja, cuanto gana y a quien compra.

A principios de los ochenta, los ecologistas eran vistos como grupos minoritarios; como activistas “tangenciales” de la sociedad. En solo dos décadas el tema medioambiental se consolidó en todas las agendas y sectores y actualmente nadie discute su vital importancia. Pienso que lo mismo sucederá con estos movimientos ciudadanos que están surgiendo, y que ahora son vistos como fenómenos o grupos asilados. Sus mensajes en la mayoría de casos son firmes y atañen a toda la sociedad

De cómo se afronten estos retos dependerá el futuro de los gobiernos y las  organizaciones empresariales. En España, el concejal del PP Pérez Macián calificó en un artículo a los ciudadanos del 15M como: “híbridos de hiena y rata” y no contento arremetió: “unos falsos, unos parias, unos farsantes, unos fascistas y unos malnacidos”. La delegada del gobierno de Madrid, Cristina Cifuentes, vinculó a la Plataforma de Afectados por las Hipotecas (PAH) con el grupo terrorista ETA. En Brasil, contrariamente la presidenta Dilma Ruseff, al mismo tiempo que condenaba la violencia afirmaba: “Esa minoría no puede manchar un movimiento pacífico y democrático... Mi gobierno está escuchando a estas fuerzas que piden cambios”. Y acto seguido se reunió a dialogar con los representantes de los manifestantes.

Los líderes empresariales, al igual que los gubernamentales, tendrán que optar por una actitud eficaz  para gestionar los reclamos colectivos, que vendrán. Tendrán que hilar fino para evitar conflictos. Adoptar una actitud inteligente que atienda los requerimientos y las necesidades sociales; que evite las evasivas o la prepotencia. En tiempos donde las redes sociales y los medios informáticos aceleran el acceso a la información, hace falta asumir los retos de un modo totalmente diferente. La empresa ya no puede, como antes, centrase únicamente en fabricar un producto bueno bonito y barato; tiene que incorporar a su entorno social entre sus prioridades.

Las manifestaciones en las calles son solo eso: signos exteriores y visibles de problemas mayores. Los ciudadanos cada vez más se asocian para enfrentar problemas de estafas indiscriminadas, engaños masivos o simples mejoras. Cuando las pancartas se pliegan se presentan reclamaciones y demandas judiciales, se fraguan boicots. Los líderes empresariales deben ser proactivos, no esperar que los conflictos estallen sino adelantarse a ellos; gestionarlos y no maquillarlos. Asumir los retos desde un esquema que contemple al consumidor –a la sociedad- como un socio y no como un enemigo; evidentemente.

Finalizando, y para el lector no familiarizado con los tecnicismos de la RSC, nos referiremos a la palabra del titular: Stakeholder (o Grupo de Interés). En la teoría de la Responsabilidad Social Corporativa, Stakeholder es todo aquel grupo de personas que puede afectar, o es afectado por las actividades de una empresa. En consecuencia se establecen 5 categorías principales: Clientes, Empleados, Accionistas, Proveedores y Sociedad. Y casi siempre  Sociedad suele colocarse al final, casi por corrección política, cuando es obvia su gran importancia. Por mi parte, le asigno un lugar preferente entre los Stakeholders; un rol protagónico.

20 junio, 2013

AGUA QUE NO HAS DE BEBER

Mientras se siga dañando el ecosistema no avanzaremos con paso firme hacia otros modelos de desarrollo económico. Mientras no se proteja el recurso hídrico como si fuera “oro líquido”, no podremos emprender con seriedad proyectos sostenibles. Si como sociedad no gestionamos adecuadamente nuestro entorno natural, será fútil embarcarnos en proyectos ecológicos, por mucho que hablemos de energías renovables. Si la convicción no es el sustento de nuestras acciones, los proyectos “sostenibles” cederán fácilmente, como castillos de naipes ante el primer ventarrón.

En las últimas semanas otra vez los vertidos tóxicos y el petróleo irrumpen en el medioambiente, destruyendo fauna y flora que han tardado cientos de años en formarse. Otra vez, gestores de grandes corporaciones fallan estrepitosamente en la administración de estos productos peligrosos. ¿Hasta cuando vamos a tener que admitir este tipo de comportamientos? ¿Hasta cuando vamos a leer en los diarios este tipo de noticias? ¿No merecemos ocuparnos de otros problemas y dejar atrás aquellos que corresponden a esquemas económicos anacrónicos?

Un nuevo vertido de petróleo ha ocurrido en el río Amazonas la primera semana de este mes, afectando a regiones del Brasil, Perú y Ecuador. Otro “accidente” que no tiene nada de accidental, sino de monumental fallo; en este caso de una empresa pública. Esta vez la ruptura de una tubería en el sistema de oleoductos de Petroecuador desparramó 11.400 barriles de crudo en la cuenca del río Coca, afluente del río Napo; contaminando el ecosistema  del lugar y arriesgando la salud de las comunidades aledañas.

Coincidentemente este mes, al norte de América, Repsol e YPF acordaron pagar al Estado de Nueva Jersey 130 millones de dólares como indemnización por la contaminación del río Passaic y la Bahía de Newark. Aunque el origen del incidente se remonta a las décadas de los 40’s a los 60’s, cuando una planta química vinculada a estas empresas vertió dioxinas cancerígenas generadas en la fabricación de pesticidas y el arma tóxica Agente Naranja. El denominado Agent Orange -una mezcla de herbicidas usado por el ejército de EE.UU. en la Guerra de Vietnam- era lanzado desde los aviones para quemar bosques enteros. Su uso, al margen de los daños ambientales, dejó graves secuelas en la población vietnamita y soldados norteamericanos; produjo cánceres y malformaciones. 

El agua, el aire, la tierra y el fuego; esos cuatro elementos que han sido las fuentes vitales de todas las civilizaciones parecen ahora subvaloradas, gestionadas por unos pocos que no siempre velan por el interés de los “muchos”. ¿No tendremos algo que decir los ciudadanos al respecto? ¿Vamos a permanecer al margen de la gestión de tan importante y elemental recurso? 

12 junio, 2013

XENOFOBIA EN LA EMPRESA

El reciente nombramiento de Cecile Kyenge -mujer africana- como Ministra de Integración y Cooperación Internacional de Italia, y los subsiguientes ataques a su etnia por parte de importantes políticos italianos, ha evidenciado que el racismo en Europa no se circunscribe a campos de fútbol o pequeños grupos radicales. Un racismo soterrado subyace en un sector apreciable de ciudadanos, y parece agudizarse en situaciones carenciales. La empresa, obviamente, no es ajena a esta realidad.

Racismo y xenofobia, en cualquier combinación o grado, son dos temas espinosos que muchos prefieren evitar, o mirar para otro lado cuando aparecen  en la oficina. Pero las organizaciones empresariales, como cualquier otro grupo social, constituyen un espejo perfecto donde los mejores valores, pero también los peores prejuicios se reflejan sin amagues. No podría ser de otra manera; hablamos de personas.

Aunque escasean los Estudios respecto a esta problemática en España o la Unión Europea, si se pueden apuntar ciertas políticas laborales que ayudan a entender el fenómeno. En España, por ejemplo, de manera generalizada y salvo situaciones particulares, se prefiere al trabajador nacional frente al extranjero; lo cual parece lógico y deseable. Pero, esta práctica llevada a extremos puede devenir en una sobre valoración a priori de lo “nacional” y en una infravaloración, a priori, de lo “extranjero”. 

En mi experiencia laboral debo agradecer no haber sentido, al menos en un grado visible, que esta actitud haya interferido en mis actividades profesionales. Pero si puedo contar más de un caso donde se ha tomado en cuenta el origen o la nacionalidad del profesional para valorarlo, aún sin conocerlo. Todavía recuerdo cuando una empresa se negó a que una auditora de calidad, conocida mía, realizara una actividad en sus instalaciones cuando se enteraron de su nacionalidad colombiana. También he sido testigo de situaciones donde se duda de la calidad de los médicos argentinos u odontólogos de otros países, sin conocerlos.

El año 2007 la Corte de Apelación de París condenó a las empresas Garnier (del Grupo L'Oréal) y Adecco por discriminación racial en las contrataciones. Fue la primera vez que grandes corporaciones eran declaradas culpables por estas prácticas en Francia. El año 2011 la European Commission against Racism and Intolerance (ECRI), en su informe sobre España resaltó algunos progresos a nivel de creación de organismos supervisores, pero al mismo tiempo recomendó que las autoridades españolas “redoblasen sus esfuerzos para combatir la discriminación y la explotación laboral de los inmigrantes”. 

Esta semana la ONU informa que su Relator Especial sobre Racismo, Discriminación y Xenofobia, Mutuma Ruteere, afirma en un informe: “Aunque la crisis económica ha presionado al gobierno y afectado severamente a la sociedad en España, no debe convertirse en una razón para retroceder en la lucha contra el racismo y la xenofobia”. El experto destacó los avances logrados en el país en el combate de estos prejuicios, pero advirtió que aún persisten desafíos, especialmente en el hostigamiento por motivos raciales.

Es evidente que en Europa los discursos xenófobos están ganando terreno. En Italia, Grecia, Francia, donde los grupos de ultraderecha eran minoritarios y hasta proscritos, han irrumpido en escena legitimados incluso con votos políticos, como el caso de Aurora Dorada en Grecia. Estos grupos intentan canalizar legítimos sentimientos de miedo o frustración social con una sola y torpe “verdad”: el culpable de todos los males es “el otro”. No importan los datos, las estadísticas, los hechos objetivos y verificables.

La investigadora Amy Chua en su libro El Mundo en Llamas expone que los problemas de se agudizan cuando las etnias extranjeras asumen más protagonismo, especialmente económico, en los países donde viven. Generan resentimientos en la población nativa que son aprovechados por algunos líderes políticos. Chua dice que si los privilegiados pertenecen al país, la percepción es diferente: “los norteamericanos no odian a Bill Gates, a pesar de que ha llegado a poseer tanta riqueza como el 40% de toda la población estadounidense junta, ni piensan que les haya humillado al ganar miles de millones en su tierra”.

Obviamente las percepciones cambian con el tiempo. Y, si consideramos que la inmigración en España es relativamente reciente en comparación con otros países europeos, se puede entender esta asimilación lenta por parte de los departamentos de personal de trabajadores extranjeros calificados. La Ministra Kyenge, que es médica y oftalmóloga, relata su experiencia de años atrás: “aunque me gradué con notas altas, no podía trabajar porque necesitaba la ciudadanía. Además, siempre encontraba a gente que no quería que la tocase”.

En una Europa cambiante, con Latinoamérica y Asia influyentes; y cuando los flujos migratorios están invirtiéndose rápidamente, los discursos xenófobos y las ideas retrógradas sobran. Es más, sería deseable hablar más frecuentemente de “ciudadanos” y de problemas comunes, y menos de grupos o problemas particulares. Con el grado de interrelación existente, con las dinámicas que se dan en las ciudades europeas hacen faltan visiones integradoras y menos separatistas. Hace falta trascender los términos “nacional/extranjero” y buscar consensos de ciudadanía, que es el mejor modo en que las sociedades avanzan.