22 agosto, 2013

EL MEDIOAMBIENTE, MAS ALLÁ DE LO URGENTE

La omnipresencia de la crisis económica en las agendas de los gobiernos y diarios europeos han postergado los problemas medioambientales a un segundo, o tercer plano. Que los medios no prioricen estas noticias no significa que el cambio climático se haya detenido, ni que la contaminación atmosférica haya desaparecido. Al contrario, los problemas medioambientales se agravan y reclaman urgente atención; medidas integrales y no paliativos.

El pasado 2012 fue un año crítico respecto a la pérdida de hielo en el Ártico, el aumento del nivel del mar y la emisión de gases de efecto invernadero, según advierte un informe publicado este mes por la National Oceanic and Atmospheric Administration (NOAA), una agencia científica del Departamento de Comercio de los EEUU. Además, el año 2012 estuvo entre los 10 años más cálidos desde que hay registros. El estudio fue elaborado por 384 científicos de 52 países. «Los niveles de carbono están subiendo, los niveles del mar están subiendo, el hielo del Ártico se está derritiendo y nuestro planeta en su conjunto se está convirtiendo en un lugar más cálido» resumió la directora de la NOAA, Kathryn Sullivan (El País, 07.07.2103).

Según Greenpeace España el Ártico está amenazado por las prospecciones de petróleo, la pesca industrial y los conflictos. «Las compañías y los gobiernos quieren buscar petróleo en las aguas desheladas del Ártico. Shell, BP, Repsol, Exxon y Gazprom, entre otros, se han unido a la fiebre del Ártico y prefieren arriesgarse a un vertido por poder extraer petróleo que sólo cubriría la demanda global durante tres años» afirma la organización ecologista en su página web. Para perforar el Ártico, las petroleras tienen que apartar los icebergs que sus plataformas que encuentran en el camino y derretir el hielo con agua caliente. Según la ONG si se sigue en esta línea «la llegada de un vertido catastrófico es sólo cuestión de tiempo».

Esta semana el Banco Mundial y la Agencia Espacial Europea anunciaban algunas conclusiones derivadas del proyecto Eoworld, que usa satélites para ofrecer perspectivas de los cambios que tienen lugar en todo el planeta. Una de esas conclusiones es preocupante. «El seguimiento mediante satélites de la cuenca del Lago Titicaca -un lugar declarado patrimonio de la humanidad por la UNESCO, y que se extiende por la frontera entre Bolivia y Perú-, demostró una disminución del 7% en el tamaño del lago entre 2003 y 2010, documentando por primera vez la degradación sin precedentes de los humedales protegidos».

Pero no todas las noticias son negativas. La plataforma “Empresas por la eficiencia energética” constituida en Madrid el 2011, logró en su primer año de actividad un ahorro de emisiones de 686.000 toneladas de CO2 según informan en su web. El ahorro energético registrado supone el 70% del compromiso adquirido por la plataforma para el periodo 2011-2013: evitar la emisión de un millón de toneladas de CO2. Según exponen: «El éxito logrado hasta ahora se debe a la realización de actuaciones de eficiencia energética llevadas a cabo por las empresas participantes en edificios y oficinas, a través de una iluminación más eficiente, un uso eficiente de la calefacción, aplicación de domótica o el uso de la cogeneración». Componen esta plataforma Endesa, Cepsa, Philips Ibérica, Renfe, Meliá, Telefónica, Toyota España, Unibail Rodamco España, Bayer y Cemex.

El nivel de CO2 en la atmósfera es vital para elevar o disminuir el calentamiento global. Según Greenpeace «Para evitar los impactos más catastróficos del cambio climático, es necesario mantener el aumento de la temperatura global por debajo de los 2ºC. Si la temperatura aumentase por encima de esos 2ºC el Ártico desaparecerá. Y, ¿qué pasará a la vez en todos los rincones del planeta? Las estaciones, las cosechas, los alimentos que podemos cultivar, los bosques, las playas y el nivel del mar, las especies de animales cambiarían de manera irreversible». Parece claro que el esfuerzo conjunto de distintos gobiernos y sociedades es el mejor camino para preservar el ecosistema y heredar un planeta estable a las generaciones venideras.

20 agosto, 2013

CON EL VIENTO A FAVOR

El ascenso de la energía eólica


Loado seas mi Señor, por el hermano viento, 
y por el aire, el nublado y el sereno, y todo tiempo, 
por el cual a tus criaturas das sustento.
Francisco de Asís


Aerogeneradores, megavatios, energía cinética, parecen conceptos reservados solo a iniciados o modernos ingenieros; nada más lejos de la realidad. La energía del viento ha sido aprovechada desde hace siglos por la humanidad, y la actual tecnología solo esta revelando todo su potencial energético. Los antiguos molinos de viento que tanto asustaron al Quijote vuelven totalmente renovados; ya no son confundidos con monstruos... ahora ilusionan y constituyen la esperanza de varias naciones.

El pasado mes de julio se inauguró el parque eólico más grande del mundo en Reino Unido. En una superficie de 100 kilómetros cuadrados en alta mar, similar al tamaño de Barcelona, se montaron 175 turbinas que semejan un gran bosque de árboles blancos emergiendo del mar. Un paso esperanzador para un país que quiere funcionar con energía verde el 2050. Según el consorcio de empresas dueñas del parque -Dong Energy, E-on y Masdar- el parque eólico ya está generando electricidad al máximo de su capacidad (630 megavatios) y suministrando electricidad a 500.000 hogares.

La energía eólica, al igual que otras energías renovables, en ocasiones es cuestionada no solo por industrias y lideres ortodoxos, sino también por grupos ambientalistas. No ha sido el caso del parque eólico acuático, que ha recibido el respaldo de Friends of the Earth. «Es una energía de primera clase, se puede estar orgulloso» declaró Andy Atkins, Director Ejecutivo de la organización ecologista. Al mismo tiempo advirtió: «El Reino Unido tiene una de las mejores fuentes de energía renovables en Europa, pero los ministros no están haciendo lo suficiente para desarrollar este enorme potencial que crearía miles de puestos de trabajo».

En España y según Endesa «Desde el punto de vista técnico-económico, la tecnología eólica es una tecnología madura, aunque el sector no haya entrado todavía masivamente en conseguir una verdadera reducción de precios». Endesa participa en Enel Green Power (EGP), una compañía especializada en gestión de energías renovables con fuerte presencia en Europa y en el continente americano.
En el sector eólico específicamente, EGP gestiona más de 100 parques eólicos con una potencia total instalada de 1.692 MW.

Si bien hay un consenso empresarial respecto a las buenas perspectivas económicas, las discrepancias aparecen cuando se aborda la implementación y el papel promotor del Estado. Este mes la Asociación Empresarial Eólica (AEE) presentó alegaciones ante la Comisión Nacional de la Energía (CNE) al Anteproyecto de Ley del Sector Eléctrico y cinco propuestas de reales decretos. «La normativa altera radicalmente los flujos de ingresos de todos los parques eólicos de España [...] continuará  el desmantelamiento de fábricas –han cerrado nueve en lo que va de año– y la destrucción de empleo. Las empresas se plantean si les compensa quedarse en España o marcharse a países en los que se valore la riqueza y el empleo que generan, así como el tejido industrial eólico que tan famoso ha hecho a nuestro país en el mundo» afirman los asociados.

Con todo, el crecimiento y las capacidades de la energía eólica en España son impresionantes y tienen un ritmo creciente. Según la propia AEE La energía eólica cubre las necesidades de electricidad de 10 millones de hogares; exporta por más de 1.800 millones de euros; da empleo a más de 27.000 personas y evita la emisión de unos 22 millones de toneladas de CO2 al año. En enero de este año nuevamente se batieron records nacionales. El pasado 16 de enero se alcanzó un nuevo máximo histórico de energía diaria de generación eólica en el sistema eléctrico español, con un valor de 345.011 MWh. Pero también fue el mes más importante para la historia de la eólica. Según Red Eléctrica de España: «En enero la energía eólica alcanzó su máxima participación en la generación eléctrica mensual ya que ha produjo el 27,3% de la generación total, con 6.329 GWh».

El pasado 6 de julio Red Electrica de España anunciaba los resultados del proyecto Twenties. «Durante los tres años que ha durado el proyecto los 26 socios del consorcio, de diez estados miembros de la Unión Europea más uno asociado, han validado a través de seis demostraciones a escala real, diferentes tecnologías que contribuyen a una mayor y mejor integración de la energía eólica -onshore y offshore- en el sistema eléctrico y que ponen de manifiesto una mayor eficiencia del mismo al conseguir una reducción de los costes totales de generación de las emisiones de CO2, y del riesgo de vertidos de energías renovables». Este proyecto confirma, una vez más la viabilidad de nuevas tecnologías para el aprovechamiento de la energía eólica.

A nivel mundial, y según el Consejo Mundial de Energía Eólica (GWEC), las nuevas instalaciones en los Estados Unidos y Europa aumentaron 10% más la  potencia eólica a nivel mundial en 2012 respecto al año anterior. Brasil entró con fuerza en la carrera eólica y es ya el octavo país con más capacidad nueva instalada en 2012. La capacidad instalada mundial llegó a 282,5 GW, un incremento acumulado de casi el 19% respecto al año anterior.

Las opciones para aprovechar el viento son inmensas y la actual tecnología asociada esta, literalmente, alzando vuelo. La empresa Joby Energy ultima sus prototipos de turbinas que se elevan al cielo como gigantes cometas. Estos “molinos voladores” que se elevan cerca de 600 metros pueden recolectar la energía que producen los vientos de las alturas. Inventos que confirman lo que las estadísticas muestran sin duda: el incuestionable protagonismo de este tipo de energía en nuestra vida diaria. Solo hace falta consolidarla; protegerla, para que los problemas económicos coyunturales no evoquen su tecnología como monstruos medievales, sino como reales y esperanzadores cometas proveedores de energía sostenible.

28 julio, 2013

Energía solar: el sueño de Icaro

Icaro representa bien el anhelo humano del equilibrio respecto al Sol. Ni tan lejos que enfríe, ni tan cerca que queme. Los antiguos griegos plasmaron brillantemente el reto de la energía solar en su mitología. ¿Cómo no evocar a Icaro cuando el primer avión impulsado con energía solar surcaba este mes los cielos de EEUU? Esas alas no se derritieron, y esos pilotos regresaron salvos gracias a la tecnología. Un hito monumental para las energías renovables. 

El aterrizaje de la aeronave el 07 de julio en New York marca la culminación de un ambicioso viaje que comenzó el 03 de mayo en la ciudad de San Francisco. «Volar de costa a costa siempre ha sido un reto mítico para los pioneros de la aviación. Al hacerlo, también empujó los límites de las tecnologías limpias y energías renovables a niveles sin precedentes», declaro el Dr. Bertrand Piccard, impulsor y piloto del proyecto Solar Impulse. 

Mientras el avión solar culminaba con éxito su pionera misión en América del Norte, en Europa, y este mismo mes, sucedían dos acontecimientos claves para el uso masivo de la energía solar. El primero de ellos afecta a toda la región y tiene que ver con las negociaciones comerciales sobre los paneles solares entre China y Europa. El segundo atañe exclusivamente a España, y abarca las reformas gubernamentales sobre el uso de la energía solar a pequeña escala. 

El conflicto con China se inició cuando la Comisión Europea decidió imponer un arancel del 11,8% a los paneles solares chinos, alegando una supuesta competencia desleal que rebaja el precio de estos productos un 88% por debajo del coste de producción. En respuesta, Pekín decidió investigar una posible competencia desleal europea en las ventas de vino a la República Popular, acusando de vender estos productos un 21,5% más barato que en el país de origen. Las negociaciones aún no han concluido. Una primera medida que ya ha afectado a cerca de 300 compañías españolas y unas 1.200 francesas ha sido la instauración de un registro anti dumping por parte del gobierno Chino. 

Respecto al mercado español de la energía, este mes el Ministerio de Industria remitió el decreto sobre autoconsumo a la Comisión Nacional de Energía, que en unas semanas emitirá un informe. El autoconsumo energético implica que las familias puedan producir su propia electricidad, por ejemplo, mediante paneles fotovoltaicos o mini eólicos. Los dos últimos gobiernos españoles han manifestado su compromiso de impulsar este modelo energético. En la práctica aún no se consolida. Las negociaciones con las corporaciones del sector han llevado al actual gobierno a incrementar los impuestos por el uso de estas energías, mediante peajes de respaldo. «Con la nueva distribución, el peaje de respaldo puede ser más de cuatro veces más caro que el peaje convencional en el caso de la tarifa doméstica» afirman representantes de La Unión Española Fotovoltaica (UNEF).

En el sector de la energía solar termoeléctrica España es un indiscutible líder mundial, ya que el conjunto de las centrales solares termoeléctricas instaladas en el país supone el 72,85% de toda la potencia instalada en el planeta, según informa la Asociación Española de la Industria Solar Termoeléctrica (Protermosolar). España es también uno de los países de Europa que recibe más radiación del sol, que aún no es aprovechada en todo su potencial. Otros países que disponen de menores cuotas de insolación, como Alemania, cuentan con una superficie de captación solar en funcionamiento muy superior. Ya el año 2002 en Alemania sobrepasaban los 4.500.000 m2 de paneles solares, frente a los 522.561 m2 españoles, según WWF. 

«Según los resultados del 2012, y la previsión para los próximos años, resulta claro que el papel de liderazgo de Europa en el Mercado fotovoltaico está llegando a su fin. En 2011, Europa representaba el 74% de las nuevas instalaciones de energía fotovoltaica del mundo; en 2012 esta cifra fue de alrededor del 55%. En 2013, es casi seguro que la mayoría de las nuevas instalaciones se harán fuera de Europa... Sin duda, los mercados de Europa siguen teniendo un potencial de crecimiento, pero esto va a ocurrir a una escala más estable y sostenible. En adelante, los motores estarán en países como China, los EEUU, Japón y la India» afirman en la Asociación Europea de la Industria Fotovoltaica (EPIA).

La recesión económica que afecta a Occidente se refleja también en el sector de la energía solar. Un sector con un crecimiento impresionante en la última década en Europa, y especialmente en Alemania y España. De cómo gestionen los líderes gubernamentales y empresariales las variables de este mercado dependerá su crecimiento y desarrollo. Con la cabeza en el cielo y los pies en la tierra proclama un antiguo adagio sufi. Ilustra muy bien el pragmatismo indispensable para compatibilizar los intereses ciudadanos y empresariales; el reto que plantean las ciudades y economías familiares. Y ya que hemos iniciado este artículo con un avión finalizaremos con un automóvil. Esta semana estudiantes de Universidad de Eindhoven, en Holanda presentaron el primer coche familiar impulsado con energía solar. Todo un ejemplo de las inmensas y reales potencialidades de esta energía, tanto en asuntos celestes como terrestres.

29 junio, 2013

Un stakeholder reclama voz y voto: la Sociedad

La tarde del pasado sábado 22, batucadas y pancartas irrumpieron en Plaza España de Madrid, cerca de donde vivo. Miles de brasileños ataviados con camisetas amarillas entonaron lemas y apoyaron a sus compatriotas en Brasil. Sin líderes “oficiales”, los ciudadanos residentes en Madrid se organizaron para sumarse a sus coterráneos que los últimos días han protestado en el país más importante de América Latina. “Un Brasil diferente” es lo que piden; con menor inflación, con menor gasto en eventos de ocio, y más inversión en sanidad, educación y transporte.

El ejemplo de Brasil es el más reciente; pero esos ciudadanos se suman a una creciente lista de movimientos en otros países como Chile, México, Egipto, EE.UU. Israel, Alemania, Turquía y por supuesto España, que desde el 2011 renovó un tipo de protesta en las calles para pedir otro modelo socio económico. También el sábado pasado, más de 100.000 ciudadanos italianos protestaron contra el desempleo en Roma y otros miles de profesionales sanitarios cuestionaron las privatizaciones de hospitales y el deterioro de los servicios de salud en Madrid. El eco del primer lema que usaron los madrileños el 15.05.2011 persiste: «No somos mercancías en manos de políticos y banqueros»

Habrá quien opine que es un problema político, y habrá quien piense que es un tema exclusivamente económico... al fin es lo mismo. Lo importante es centrarse en las soluciones, en las respuestas a estos retos. Y todas las medidas pasan por asumir las empresas la responsabilidad que les toca. Si: las empresas. ¿O son las corporaciones ajenas a estas problemáticas? Todo lo contrario; las empresas, tanto como gestoras de personas o como proveedoras de bienes, son la expresión más concreta de las políticas macroeconómicas y los modelos sociales. Lo tangible y lo cercano para el ciudadano es: donde trabaja, cuanto gana y a quien compra.

A principios de los ochenta, los ecologistas eran vistos como grupos minoritarios; como activistas “tangenciales” de la sociedad. En solo dos décadas el tema medioambiental se consolidó en todas las agendas y sectores y actualmente nadie discute su vital importancia. Pienso que lo mismo sucederá con estos movimientos ciudadanos que están surgiendo, y que ahora son vistos como fenómenos o grupos asilados. Sus mensajes en la mayoría de casos son firmes y atañen a toda la sociedad

De cómo se afronten estos retos dependerá el futuro de los gobiernos y las  organizaciones empresariales. En España, el concejal del PP Pérez Macián calificó en un artículo a los ciudadanos del 15M como: “híbridos de hiena y rata” y no contento arremetió: “unos falsos, unos parias, unos farsantes, unos fascistas y unos malnacidos”. La delegada del gobierno de Madrid, Cristina Cifuentes, vinculó a la Plataforma de Afectados por las Hipotecas (PAH) con el grupo terrorista ETA. En Brasil, contrariamente la presidenta Dilma Ruseff, al mismo tiempo que condenaba la violencia afirmaba: “Esa minoría no puede manchar un movimiento pacífico y democrático... Mi gobierno está escuchando a estas fuerzas que piden cambios”. Y acto seguido se reunió a dialogar con los representantes de los manifestantes.

Los líderes empresariales, al igual que los gubernamentales, tendrán que optar por una actitud eficaz  para gestionar los reclamos colectivos, que vendrán. Tendrán que hilar fino para evitar conflictos. Adoptar una actitud inteligente que atienda los requerimientos y las necesidades sociales; que evite las evasivas o la prepotencia. En tiempos donde las redes sociales y los medios informáticos aceleran el acceso a la información, hace falta asumir los retos de un modo totalmente diferente. La empresa ya no puede, como antes, centrase únicamente en fabricar un producto bueno bonito y barato; tiene que incorporar a su entorno social entre sus prioridades.

Las manifestaciones en las calles son solo eso: signos exteriores y visibles de problemas mayores. Los ciudadanos cada vez más se asocian para enfrentar problemas de estafas indiscriminadas, engaños masivos o simples mejoras. Cuando las pancartas se pliegan se presentan reclamaciones y demandas judiciales, se fraguan boicots. Los líderes empresariales deben ser proactivos, no esperar que los conflictos estallen sino adelantarse a ellos; gestionarlos y no maquillarlos. Asumir los retos desde un esquema que contemple al consumidor –a la sociedad- como un socio y no como un enemigo; evidentemente.

Finalizando, y para el lector no familiarizado con los tecnicismos de la RSC, nos referiremos a la palabra del titular: Stakeholder (o Grupo de Interés). En la teoría de la Responsabilidad Social Corporativa, Stakeholder es todo aquel grupo de personas que puede afectar, o es afectado por las actividades de una empresa. En consecuencia se establecen 5 categorías principales: Clientes, Empleados, Accionistas, Proveedores y Sociedad. Y casi siempre  Sociedad suele colocarse al final, casi por corrección política, cuando es obvia su gran importancia. Por mi parte, le asigno un lugar preferente entre los Stakeholders; un rol protagónico.

20 junio, 2013

AGUA QUE NO HAS DE BEBER

Mientras se siga dañando el ecosistema no avanzaremos con paso firme hacia otros modelos de desarrollo económico. Mientras no se proteja el recurso hídrico como si fuera “oro líquido”, no podremos emprender con seriedad proyectos sostenibles. Si como sociedad no gestionamos adecuadamente nuestro entorno natural, será fútil embarcarnos en proyectos ecológicos, por mucho que hablemos de energías renovables. Si la convicción no es el sustento de nuestras acciones, los proyectos “sostenibles” cederán fácilmente, como castillos de naipes ante el primer ventarrón.

En las últimas semanas otra vez los vertidos tóxicos y el petróleo irrumpen en el medioambiente, destruyendo fauna y flora que han tardado cientos de años en formarse. Otra vez, gestores de grandes corporaciones fallan estrepitosamente en la administración de estos productos peligrosos. ¿Hasta cuando vamos a tener que admitir este tipo de comportamientos? ¿Hasta cuando vamos a leer en los diarios este tipo de noticias? ¿No merecemos ocuparnos de otros problemas y dejar atrás aquellos que corresponden a esquemas económicos anacrónicos?

Un nuevo vertido de petróleo ha ocurrido en el río Amazonas la primera semana de este mes, afectando a regiones del Brasil, Perú y Ecuador. Otro “accidente” que no tiene nada de accidental, sino de monumental fallo; en este caso de una empresa pública. Esta vez la ruptura de una tubería en el sistema de oleoductos de Petroecuador desparramó 11.400 barriles de crudo en la cuenca del río Coca, afluente del río Napo; contaminando el ecosistema  del lugar y arriesgando la salud de las comunidades aledañas.

Coincidentemente este mes, al norte de América, Repsol e YPF acordaron pagar al Estado de Nueva Jersey 130 millones de dólares como indemnización por la contaminación del río Passaic y la Bahía de Newark. Aunque el origen del incidente se remonta a las décadas de los 40’s a los 60’s, cuando una planta química vinculada a estas empresas vertió dioxinas cancerígenas generadas en la fabricación de pesticidas y el arma tóxica Agente Naranja. El denominado Agent Orange -una mezcla de herbicidas usado por el ejército de EE.UU. en la Guerra de Vietnam- era lanzado desde los aviones para quemar bosques enteros. Su uso, al margen de los daños ambientales, dejó graves secuelas en la población vietnamita y soldados norteamericanos; produjo cánceres y malformaciones. 

El agua, el aire, la tierra y el fuego; esos cuatro elementos que han sido las fuentes vitales de todas las civilizaciones parecen ahora subvaloradas, gestionadas por unos pocos que no siempre velan por el interés de los “muchos”. ¿No tendremos algo que decir los ciudadanos al respecto? ¿Vamos a permanecer al margen de la gestión de tan importante y elemental recurso? 

12 junio, 2013

XENOFOBIA EN LA EMPRESA

El reciente nombramiento de Cecile Kyenge -mujer africana- como Ministra de Integración y Cooperación Internacional de Italia, y los subsiguientes ataques a su etnia por parte de importantes políticos italianos, ha evidenciado que el racismo en Europa no se circunscribe a campos de fútbol o pequeños grupos radicales. Un racismo soterrado subyace en un sector apreciable de ciudadanos, y parece agudizarse en situaciones carenciales. La empresa, obviamente, no es ajena a esta realidad.

Racismo y xenofobia, en cualquier combinación o grado, son dos temas espinosos que muchos prefieren evitar, o mirar para otro lado cuando aparecen  en la oficina. Pero las organizaciones empresariales, como cualquier otro grupo social, constituyen un espejo perfecto donde los mejores valores, pero también los peores prejuicios se reflejan sin amagues. No podría ser de otra manera; hablamos de personas.

Aunque escasean los Estudios respecto a esta problemática en España o la Unión Europea, si se pueden apuntar ciertas políticas laborales que ayudan a entender el fenómeno. En España, por ejemplo, de manera generalizada y salvo situaciones particulares, se prefiere al trabajador nacional frente al extranjero; lo cual parece lógico y deseable. Pero, esta práctica llevada a extremos puede devenir en una sobre valoración a priori de lo “nacional” y en una infravaloración, a priori, de lo “extranjero”. 

En mi experiencia laboral debo agradecer no haber sentido, al menos en un grado visible, que esta actitud haya interferido en mis actividades profesionales. Pero si puedo contar más de un caso donde se ha tomado en cuenta el origen o la nacionalidad del profesional para valorarlo, aún sin conocerlo. Todavía recuerdo cuando una empresa se negó a que una auditora de calidad, conocida mía, realizara una actividad en sus instalaciones cuando se enteraron de su nacionalidad colombiana. También he sido testigo de situaciones donde se duda de la calidad de los médicos argentinos u odontólogos de otros países, sin conocerlos.

El año 2007 la Corte de Apelación de París condenó a las empresas Garnier (del Grupo L'Oréal) y Adecco por discriminación racial en las contrataciones. Fue la primera vez que grandes corporaciones eran declaradas culpables por estas prácticas en Francia. El año 2011 la European Commission against Racism and Intolerance (ECRI), en su informe sobre España resaltó algunos progresos a nivel de creación de organismos supervisores, pero al mismo tiempo recomendó que las autoridades españolas “redoblasen sus esfuerzos para combatir la discriminación y la explotación laboral de los inmigrantes”. 

Esta semana la ONU informa que su Relator Especial sobre Racismo, Discriminación y Xenofobia, Mutuma Ruteere, afirma en un informe: “Aunque la crisis económica ha presionado al gobierno y afectado severamente a la sociedad en España, no debe convertirse en una razón para retroceder en la lucha contra el racismo y la xenofobia”. El experto destacó los avances logrados en el país en el combate de estos prejuicios, pero advirtió que aún persisten desafíos, especialmente en el hostigamiento por motivos raciales.

Es evidente que en Europa los discursos xenófobos están ganando terreno. En Italia, Grecia, Francia, donde los grupos de ultraderecha eran minoritarios y hasta proscritos, han irrumpido en escena legitimados incluso con votos políticos, como el caso de Aurora Dorada en Grecia. Estos grupos intentan canalizar legítimos sentimientos de miedo o frustración social con una sola y torpe “verdad”: el culpable de todos los males es “el otro”. No importan los datos, las estadísticas, los hechos objetivos y verificables.

La investigadora Amy Chua en su libro El Mundo en Llamas expone que los problemas de se agudizan cuando las etnias extranjeras asumen más protagonismo, especialmente económico, en los países donde viven. Generan resentimientos en la población nativa que son aprovechados por algunos líderes políticos. Chua dice que si los privilegiados pertenecen al país, la percepción es diferente: “los norteamericanos no odian a Bill Gates, a pesar de que ha llegado a poseer tanta riqueza como el 40% de toda la población estadounidense junta, ni piensan que les haya humillado al ganar miles de millones en su tierra”.

Obviamente las percepciones cambian con el tiempo. Y, si consideramos que la inmigración en España es relativamente reciente en comparación con otros países europeos, se puede entender esta asimilación lenta por parte de los departamentos de personal de trabajadores extranjeros calificados. La Ministra Kyenge, que es médica y oftalmóloga, relata su experiencia de años atrás: “aunque me gradué con notas altas, no podía trabajar porque necesitaba la ciudadanía. Además, siempre encontraba a gente que no quería que la tocase”.

En una Europa cambiante, con Latinoamérica y Asia influyentes; y cuando los flujos migratorios están invirtiéndose rápidamente, los discursos xenófobos y las ideas retrógradas sobran. Es más, sería deseable hablar más frecuentemente de “ciudadanos” y de problemas comunes, y menos de grupos o problemas particulares. Con el grado de interrelación existente, con las dinámicas que se dan en las ciudades europeas hacen faltan visiones integradoras y menos separatistas. Hace falta trascender los términos “nacional/extranjero” y buscar consensos de ciudadanía, que es el mejor modo en que las sociedades avanzan.

12 mayo, 2013

Los trapos sucios se lavan en Asia


Habría que revaluar el precio de una prenda de vestir. Incorporarle todos los costes asociados y ocultos. El valor monetario para vendedores y productores parece claro; pero ¿para los ciudadanos? ¿Somos conscientes del precio real de una camisa? ¿Sumamos también los accidentes laborales, las ilegalidades fabriles y las tragedias como la ocurrida en Bangladesh el mes de abril? ¿A cuanto ascendería el precio de una camiseta si le sumamos la vida de una persona?

Han pasado más de tres semanas del desastre en Dacca y aun hoy continúan los rescates. Más de 1.000 fallecidos y el doble de heridos tras caer un edificio de 8 plantas. Unas 3.000 personas trabajaban ahí en pésimas condiciones por un salario mensual cercano a los 50 euros; el más barato del mundo. Enfocar este acontecimiento como un hecho aislado en el país asiático es un error. “En los últimos 15 años ha habido unos 600 muertos y 3.000 heridos en accidentes ocurridos en fábricas textiles” informaba el diario El País ( 25.04.2013). Que las autoridades de esa nación hayan clausurado 18 fábricas textiles tras el derrumbe muestra claramente que la precariedad en el sector es generalizada.

¿No está nuestra ropa, de algún modo, ensuciada por el polvo de esos escombros y el ambiente opresor en el que trabajan esas personas? ¿Va a ser éste otro episodio para conmover nuestras conciencias un día, y pasar página lo antes posible? ¿Volveremos en poco tiempo al hábito de comprar el accesorio de moda, lo más barato posible, sin importar su procedencia ni la forma en que se ha confeccionado? ¿Hasta que límite podemos soportar que la prenda que nos protege contribuye paradójicamente a desproteger a otras personas?

Si algo nos enseña esta tragedia es la importancia de conectar los hechos;  de escarbar en los escombros no solo en busca de desaparecidos, sino de información relevante. Esta vez no he visto en la prensa el típico tratamiento de “desastre en un recóndito país del Tercer Mundo”, como ha sucedido en ocasiones anteriores, y como si no existieran múltiples conexiones con Occidente. Esta vez algunos periodistas han buscado información de las marcas que allí operan. Y esta vez -causalidades de la vida- hay reconocidas empresas españolas que obligados por dichas informaciones han tenido que dar la cara y asumir las consecuencias. 

El Corte Inglés, presionado por las informaciones proporcionadas por activistas que encontraron sus etiquetas entre los restos, ha emitido dos comunicados. En el primero (26.04.2013) reconoce: “Ha habido relación comercial con una de las cuatro fábricas afectadas donde se había producido un número reducido de prendas”. Cuatro días después, la misma corporación informa: “la compañía ha decidido colaborar con las víctimas en una primera ayuda de emergencia”. Mango, la otra empresa aludida que opera en España, inicialmente negó que hubieran prendas suyas en ese edificio; pero después tuvo que admitir que si, y que tomará acciones para mejorar en algo la situación de sus proveedores. 

No faltará quien pida más leyes y castigos: Mano Dura. Creo que no se trata de aumentar la legislación, ni las multas, ni el control. Todo eso ayuda, pero no es suficiente ni soluciona el asunto de fondo. Existen leyes de protección laboral desde hace más de un siglo. Existen desde hace décadas convenciones de la OIT firmadas por la mayoría de gobiernos del mundo. Existen códigos de conducta voluntarios; informes impecables de RSC... pero los actos ilegales continúan. Es evidente que empresarios y compradores necesitamos ir más allá de lo legal y actuar de una buena vez como ciudadanos conscientes y responsables; con derechos pero también con obligaciones. Se trata, en primera y ultima instancia, de instaurar y practicar una real ética por parte de empresarios y consumidores.

«A grandes males, grandes remedios» sentenció el gran Hipócrates. El día que un numero significativo de ciudadanos haga saber a una empresa que no está de acuerdo con sus prácticas, y por lo tanto no le comprará más hasta que corrija su actuación: se producirá un importante cambio. Basta un acto; un solo acto que se vuelve más importante que mil palabras. De momento, es la más eficaz herramienta de control e influencia que tenemos los ciudadanos.

16 abril, 2013

LA REVOLUCIÓN SILENCIOSA

«En tiempos convulsos, cuando las personas parecen tuercas de una maquinaria económica global –cuyos fallos revelan su obsolescencia- surge la importancia de la acción personal y la asociación ciudadana. La imperiosa necesidad de forjar una Responsabilidad Social que constituya una alternativa al modelo laboral y económico preeminente». Con esta introducción la ONG ACERAS presenta un original libro sobre la Responsabilidad Social empresarial y ciudadana, basada en las experiencias de ciudadanos del Norte y Sur.

En La Revolución Silenciosa la crisis no es el punto final, sino el inicio de las historias; el impulso para lograr los cambios, conectando la actuación personal con la demanda social. Estos temas, a veces abordados con excesiva teoría y rigidez, son presentados en esta obra con sencillez, desde experiencias cotidianas y concretas. En suma: un libro muy recomendable para todo ciudadano interesado en equilibrar el utopismo y el pragmatismo.

El libro, dividido en 4 capítulos, empieza con una introducción a las ideas centrales para luego entrar de lleno en las historias. La primera de ellas corresponde a Francisco Sosa, un directivo de multinacionales españolas que amalgama la ética con la gestión empresarial, y de ser un lastre la convierte en oro. La otra historia es de Miguel Trigoso; un tenaz agricultor de café orgánico que supera los desastres naturales en las montañas del Perú, y constituye un ejemplo del Comercio Justo. Finaliza Michel Azcueta, un maestro y dirigente, pero sobretodo un “alquimista” incansable que transforma la marginalidad en oportunidad.

«El reto de nuestro tiempo es revertir las situaciones desequilibrantes. Poner el trabajo al servicio del hombre; la economía al servicio de la sociedad, como siempre ha debido ser» afirma Rogelio Oré en la presentación del libro. Esta obra, que sale básicamente en formato digital (aunque con posibilidad de impresión en papel), puede ser adquirido en la propia web de ACERAS. Más información en: www.aceras.org

28 enero, 2013

El eje de la corrupción


Madrid, 10 de enero. En la céntrica Gran Vía, una veintena de jubilados protestan frente a un edificio de Telefónica, y exhiben pancartas denunciando que fueron engañados por Bankia. Para un observador externo esto no tendría sentido. ¿Porqué unos estafados por un banco protestan frente a una empresa de telecomunicaciones? Uno de los jubilados, me responde, receloso por la presencia cercana de recios policías, “es que han contratado a Rato (ex presidente de Bankia) como consejero de Telefónica”.

España se halla inmersa en una serie de escándalos de corrupción que parecen “estallar” uno tras otro, sin fin. Solo en el primer mes de este año se han destapado tres sonados casos. Primero el desvío de fondos ilegal del partido CiU en Cataluña. Después, el descubrimiento de una cuenta en Suiza, con hasta 22 millones de euros, perteneciente a un ex tesorero del PP. Y la semana pasada: pagos exorbitantes a una escritora ficticia por parte de la Fundación IDEAS (PSOE). Los focos de la prensa se centran en los políticos y la ira de los ciudadanos también. Pero, ¿estos cuantiosos y elaborados fraudes son cosa de cuatro políticos?

El sesgado y sensacionalista enfoque que ofrece la prensa tradicional -más centrada en guillotinar cabezas que en cuestionar las prácticas corruptas- tampoco contribuye a encauzar una salida. Los grandes medios de comunicación parecen interesados solo en los grupos políticos y poco en los grupos empresariales que los financian. Y, según testimonios de políticos y testigos que declaran estos días, el dinero “negro” proviene de financiadores externos, en quienes la prensa parece no querer fijarse.

Un ejemplo que puede ilustrar una turbia conexión entre la política y una gran corporación es precisamente el caso de Rodrigo Rato, citado por los jubilados. Rato (importante miembro del PP) fue presidente de Bankia y bajo su mandato la entidad fracasó; tuvo que ser nacionalizada para impedir su caída. Rato está imputado judicialmente por presuntas irregularidades en la salida a Bolsa de Bankia; delitos de falsificación de cuentas, y administración desleal. Su prestigio está tan cuestionado, que en diciembre del 2012 la revista Businessweek publicó un artículo (The Worst CEOs of 2012) donde nombran a Rato como 5 peor directivo del año. 

Y en medio de este escenario: Telefónica incorpora a Rato como consejero para Latinoamérica y Europa. Según informa el diario Público (04.01.2013): “Durante su mandato al frente del Ministerio de Economía y Hacienda (1996-2004), Rodrigo Rato dirigió la privatización de la que era la Compañía Telefónica Nacional de España”. Y añade El País sobre Rato: “era vicepresidente del Gobierno y ministro de Economía en el Gobierno de José María Aznar cuando Alierta (actual presidente de Telefónica) fue nombrado presidente de Tabacalera” (04.01.2013). 

En España se está volviendo una practica habitual que altos funcionarios del estado -en sectores estratégicos como: sanidad, energía, telecomunicaciones, defensa etc.- al terminar su mandato, o incluso antes, sean contratados por empresas que poco antes estuvieron bajo su control, o que fueron beneficiadas por decretos, subsidios, compras o  privatizaciones. ¿Son prácticas  legales? Hasta el momento sí. Pero es obvio que la presunción de inocencia parece excesiva en muchos casos.

Visto lo visto, no parecen desencaminados los jubilados estafados que protestan frente a Telefónica. Están yendo más allá de su problema particular, buscando una mayor transparencia y ética en las empresas y la política; en la sociedad en general. Le pregunto al hombre mayor de Gran Vía si él es cliente de Telefónica, me responde que sí, pero que muy  pronto se cambiará de compañía. 

Finalmente, cabría hacer un ejercicio de reflexión y autocrítica. ¿Cómo es posible que haya tantas personas corruptas en los ámbitos más importantes la sociedad? ¿Cuál es nuestra responsabilidad social en este problema? ¿Basta con criticar o enojarse frente a la corrupción? ¿Qué estamos haciendo para detenerla? ¿Cómo romper el eje de la corrupción? Preguntas sin respuestas uniformes, pero necesarias y urgentes de plantearse. 

11 diciembre, 2012

Nuevas leyes para viejas democracias


El Imperio de la Ley es un dogma de origen medieval que ha servido para sustentar la justicia en Occidente. Pero ya es hora que ese Imperio se reconvierta en un Estado, y de talante democrático; porque es evidente que está muchos pasos por detrás de las necesidades sociales. Cuanto más retos se plantean a la legislación que nos rige, más evidente se hace la necesidad de una renovación. Cuanto más problemas se presentan a las democracias europeas, más impostergable se hace su reformación en democracias democráticas.

“Desde mediados del siglo XX y tomando como hito cronológico de partida la Declaración Universal de los Derechos Humanos de 1948, se ha intentado encontrar fórmulas de entendimiento en la solución pacífica de los conflictos que la misma dinámica social genera entre individuos o Estados. Lamentablemente, cinco décadas más tarde aún no hemos logrado dicho objetivo» nos dice el magistrado y profesor de Derecho Santiago Vidal, en su ponencia redactada para un congreso internacional celebrado en Madrid (07.12.2012).

«Nuestros dirigentes políticos con responsabilidades de gobierno tienen que entender que la enseñanza y la sanidad pública son una prioridad absoluta […] y si no lo entienden, debemos hacer todo lo necesario para que lo comprendan» añade Vidal en la misma ponencia, aludiendo esta vez directamente a la situación en España, donde los recortes sociales están quitando derechos civiles a los ciudadanos. Pero el magistrado no solo mira la paja en el ojo ajeno, también hace autocrítica. «Los jueces hemos confundido independencia con autismo, hemos vivido hasta ahora en una burbuja de cristal» apunta en su conferencia. Aunque también vislumbra cambios esperanzadores, y pone como ejemplo la posición adoptada por un sector mayoritario de los jueces frente a la ley hipotecaria de España.

El cambio de actitud aludido por Vidal, se expresa en un informe público donde los jueces hablan claro: «A lo largo de la última década el exceso de confianza motivado por las burbujas inmobiliaria y financiera, unido al sueño de tener un hogar propio y a la mala praxis de las entidades bancarias, se ha traducido en una generalizada extensión del crédito hipotecario sin valorar las posibilidades reales del deudor, y en la comercialización irresponsable, cuando no torticera, de productos financieros complejos [...]. A estas alturas ya nadie discute que las entidades bancarias no han sido ajenas al estallido de la burbuja económica que ha generado la crisis y en no pocas ocasiones han actuado con cierta ligereza en la concesión de créditos hipotecarios. A pesar de ello disponen de una importante ventaja frente a cualquier acreedor: un procedimiento privilegiado para el cobro de créditos hipotecarios creado en 1909».

En el citado congreso, Vidal fue más allá de los aspectos puramente legales: «El riesgo de exclusión social de cada vez más ciudadanos es inminente» advirtió. «No puede ningún poder legislativo, ningún parlamento desoír a un millón de ciudadanos» manifestó en referencia a las iniciativas que agrupaciones civiles presentan y son completamente ignoradas por los gobernantes de turno. Y respecto a los políticos acotó: «Ellos son nuestros representantes y nuestros delegados... ¿Cómo pueden hacer oídos sordos a nuestras demandas?»

No necesitamos permiso para ser libres; Somos radicales porque vamos a la raíz; No somos antisistema, el sistema es anti-nosotros; No falta dinero sobran ladrones; Error de sistema, reinicie, por favor... son algunas frases ingeniosas, pero con mucho fondo, que escribieron los ciudadanos españoles en las manifestaciones de los últimos meses en toda España, y que se asemejan mucho a las ideas expresadas por el juez Vidal, con otras palabras y matices. El magistrado y la organización a la que pertenece -Jueces para la Democracia- parecen coincidir en los asuntos esenciales con los grupos de ciudadanos que reclaman una democracia más participativa y una equidad en el reparto de la riqueza.

Este lunes la Unión Europea recibía en Oslo el Premio Nobel de la Paz, en medio de la peor crisis financiera que ha enfrentado en su medio siglo de vida. El presidente del Consejo de la UE, Herman Van Rompuy, reconocía ante el auditorio que la paz, por muy meritoria que sea, está amenazada por los problemas sociales. «Familias que llegan a duras penas a final de mes, trabajadores que han perdido su puesto de trabajo, estudiantes que temen que, por mucho que lo intenten, no encontrarán su primer empleo… En un momento en que la prosperidad y el empleo -las piedras angulares de nuestras sociedades se ven amenazados- es natural que los corazones se endurezcan, que nuestros pensamientos sean más mezquinos, que se reabran antiguas fracturas y reaparezcan viejos estereotipos» manifestó Van Rompuy.

Efectivamente; se puede premiar a Europa por la paz, si tomamos como referencia la Segunda Guerra Mundial. Pero se le puede reprobar en democracia si evaluamos la última década, cuando Europa ha experimentado un retroceso en la calidad de vida y la participación de sus ciudadanos en las decisiones centrales. La luz de Europa peligra, las voces de Sócrates y Platón; de Kant y Montesquieu; de Russell y Eco, parecen extraviarse en las brechas crecientes entre las élites y las mayorías.

03 diciembre, 2012

El caso Telecinco: Goliat contra David


Hasta ahora no se había dado en España una amenaza de estas características. Sí en otros países donde la libertad de expresión y los derechos civiles están más arrinconados. Un gigante de las telecomunicaciones ha enjuiciado a un ciudadano por sus opiniones en un blog, y solicitado su encarcelamiento más 3,7 millones de euros como indemnización. Telecinco, la empresa demandante, acusa al bloguero de promover una campaña en contra de un programa de TV –La Noria- y sus empresas patrocinadoras. El “Caso Telecinco” y su resolución, se ha convertido en uno de los más interesantes episodios de la Responsabilidad Social: corporativa y ciudadana.

Pablo Herreros, el periodista y bloguero que inició la campaña partía de una idea básica y concreta: «Pagar a un criminal, o a un familiar suyo, por hablar en la televisión del delito me parece una monstruosidad [...] una de las perversiones de valores más indeseables para nuestra sociedad» Asi Herreros iniciaba una serie de notas públicas y cartas de reclamo a Telecinco, donde se emitía La Noria. Al no encontrar respuesta a su petición y como medida de presión optó por publicar la lista de los anunciantes del aludido programa, entre los que se encontraban conocidas corporaciones y la empresa estatal RENFE.

La iniciativa del periodista fue avalada por miles de ciudadanos, y las empresas fueron retirando la publicidad de dicho programa hasta su desaparición. Según el bloguero: «Las marcas respondieron de forma muy responsable; las acciones de Telecinco cayeron un 25% en la Bolsa durante la crisis; desapareció el cheque en blanco de las marcas a las cadenas en su compra de publicidad, y las televisiones aprendieron a escuchar a la gente que opina de sus productos en redes sociales». Según Paolo Vasile, consejero delegado de Mediaset (empresa propietaria de Telecinco) la iniciativa era: «Una injusticia poco común que fue organizada como si mañana los hackers atacan el Pentágono». Telecinco demandó al bloguero. Sin embargo, debido al inmenso apoyo ciudadano que tuvo Herreros, tanto en las redes digitales y webs -como change.org donde firmaron 170.319 personas- como en las notas que publicó el diario El País, Telecinco retiró la demanda en poco menos de una semana para evitar mayores daños.

Lo que parece desproporcionado es en primer lugar la abismal diferencia de medios económicos y recursos mediáticos entre el coloso Mediaset y un ciudadano con una página web. El segundo aspecto cuestionable es la magnitud de la pena solicitada, incluyendo cárcel, por un derecho reconocido en la legislación española como es la libertad de expresión y de opinión. El tercer agravante en la denuncia de Telecinco es su evidente afán “ejemplarizador”; su pretensión de dar un escarmiento. El gran despliegue que dio al  juicio el diario El País no parece casual. El Grupo Prisa -socio de Mediaset España con el 17,34 % de acciones de la empresa- publicó durante 3 días consecutivos noticias vinculadas a la demanda en su primera plana, apodando a Herreros “el  boicoteador”. Algunos lectores objetaron a El País el titular tendencioso al calificar de boicoteador, cercano a saboteador,  a un periodista que solo había promovido una campaña ética.

Telecinco alegaba que se había atentado contra sus intereses empresariales. Según esta lógica cualquier huelga tendría el mismo efecto. Quizás los directivos de Mediaset desearían su ilegalización, en la línea que se ha manifestado Esperanza Aguirre (alto cargo del actual partido gobernante). Otra imputación que se le hizo al bloguero fue que boicoteó a una empresa. El boicot, en cualquier caso no es una práctica ilegal en España. Los dos partidos políticos más importantes también han realizado boicots a medios de comunicación, y le han llamado “vetos”. El PSOE en febrero del 2007 boicoteó las entrevistas a Telemadrid por la “manipulación informativa” practicada por dicha cadena. Y, en marzo del 2007, el PP anunció un boicot al Grupo Prisa, y se negó a atender «todas las convocatorias de entrevistas, tertulias y programas» controladas por su entonces presidente, Jesús de Polanco, al no estar de acuerdo con unas declaraciones políticas realizadas por el empresario.

“Mediaset España está formada por un conjunto de empresas dedicadas al desarrollo de negocios vinculados con el sector audiovisual” declara el grupo ítalo-hispano en su página web: Efectivamente, basta ver su Directorio para comprender el enorme entramado financiero y empresarial que está detrás. Alejandro Echevarría, actual presidente de Mediaset España es también consejero de Consulnor y Endesa. Consulnor es una gestora de patrimonios cuyos accionistas principales pertenecen a la Banca March. Endesa es, como se sabe, una de las mayores empresas eléctricas del mundo y la principal multinacional privada de Latinoamérica. Manuel Polanco Moreno, además de Vicepresidente el Consejo de Administración de Mediaset, es consejero de la comisión ejecutiva del Grupo Prisa (editora de El País). Pier Berlusconi -otro consejero de Mediaset- es hijo de Silvio Berlusconi, accionista principal de Mediaset condenado recientemente en Italia a 4 años de prisión, e inhabilitado para cargos públicos por un delito de fraude fiscal.

Mediaset España, en su informe de Responsabilidad Social Corporativa, declara que: «Se mantiene en los primeros puestos de gobierno corporativo del Ibex 35 según el Observatorio de Responsabilidad Social Corporativa». También se jacta de que permanecer “En la Lista de Empresas elegibles para invertir de forma socialmente responsable elaborada por Triodos Bank». Asegura que: “Mediaset España refleja su compromiso con la emisión de contenidos televisivos responsables a través del cumplimiento del Código de Autorregulación de Contenidos Televisivos e Infancia para el fomento de contenidos responsables y el respeto y protección a los derechos de niños y adolescentes” Telecinco, paradójicamente, es conocido por sus contenidos  escandalosos y controversiales. El informe de Responsabilidad Social Corporativa de Telecinco está avalado por la consultora Pricewaterhouse Coopers International Limited (PwCIL). 

Los anunciantes de Telecinco han emitido una carta pública donde se defienden: «Planificamos nuestras campañas publicitarias según la audiencia de cada cadena, de forma totalmente independiente de la línea editorial y actividades empresariales y jurídicas de cualquier medio de comunicación». Lo que están diciendo con otras palabras es: No nos importa ni como ni donde, con tal de vender nuestro producto nos da igual el medio... Parece que a partir de ahora debería importar mucho más el medio. No solo eso, les sugiero ser los primeros en liderar las inquietudes éticas de la ciudadanía; estar un paso por delante y no dos por detrás, como parecen ir ahora.

26 noviembre, 2012

Reflexiones sobre el estado de la RSE en España

El 12 de noviembre de este año, Ramón Jáuregui -diputado y ex ministro de la Presidencia en el gobierno del PSOE- escribió una carta abierta en Diario Responsable solicitando, a través de preguntas, opiniones sobre el estado de la RSE en España, a los diversos sectores que nos ocupamos de la denominada Responsabilidad Social Empresarial (RSE o RSC). He aquí mis respuestas.

1 ¿Ha sido la crisis un obstáculo insalvable en el progreso de la RSE? 
La crisis económica constituye un “obstáculo” dependiendo del lugar y la importancia que tiene la RSE en una organización. Si para la Dirección es un asunto tangencial, vinculado al Marketing y la imagen de la empresa, entonces sí. Pero, si la RSE se concibe como un modelo sólido de gestión empresarial; si se asume como una inversión –y no como un coste- entonces la respuesta es definitivamente: no. 

2 ¿Ha muerto de éxito la RSE?
Considero que todavía no ha alcanzado el éxito. Se puede asumir que hay cierta saturación de la RSE porque en el ámbito periodístico, académico y empresarial, se nota su presencia de manera relativamente continuada. Ciertamente la mayoría de corporaciones ya emiten informes de RSE cada año. Pero muchos de estos informes son papel mojado. Si preguntamos a los stakeholders; a los consumidores en general, veremos que hay mucho pan por rebanar. El gran asunto pendiente de la RSE sigue siendo la ciudadanía. Existe todavía una gran brecha. La ciudadanía es el actor principal que finalmente debe dar legitimidad a la RSE, de lo contrario seguirá siendo un concepto elitista; una moda. La famosa “cosmética” de la ética. 

3 ¿Es incompatible la RSE con las restricciones presupuestarias de las empresas? 
Esta pregunta, esta vinculada a la primera. En todo caso pienso que no se debería sacrificar la ética de una empresa. No vale vender el alma al diablo en un momento de crisis. Todo lo contrario. En un momento crítico son los valores los que sostienen un proyecto. No olvidemos que las organizaciones están regidas por personas, que son quienes finalmente determinan el éxito de cualquier organización. 

4 ¿Falla la sociedad en sus exigencias a las empresas? 
Si, todavía es una falencia; aunque últimamente ya empiezan los ciudadanos a fijarse mucho más en quienes están detrás de los negocios. Es verdad que cuando escasean los recursos, los ciudadanos cuidan legítimamente su economía y el precio es la principal variable en la compra diaria. Pero, cada vez más los ciudadanos pueden -y lo hacen- cuestionar el “como” se hace un producto; no solo el “cuanto”. 

5 ¿Son pocos y pequeños los retornos en resultados económicos a las inversiones en RSE? 
No hay una respuesta uniforme. Cada empresa tiene experiencias distintas. Conozco organizaciones para quienes la RSE ha sido una excelente inversión, en términos económicos y de clima laboral. Otras quizás no han visto los resultados inmediatos. En cualquier caso, no se debería visualizar a la RSE solo como una herramienta para obtener beneficios cuantitativos en el balance financiero. En este sentido la RSE se parece a un Sistema de Calidad, que es “silencioso” y muchas veces solo se nota su gran importancia cuando falta, cuando es demasiado tarde. Es legítimo que la etiqueta de la RSE se difunda y genere una buena imagen a una empresa que lo practica; pero el beneficio más importante y más interesante es el que genera internamente (entre los empleados); en la comunidad donde opera (su natural clientela); y en la sociedad global que cada vez más se fija cada vez más en la empresa (y en el dueño de la empresa) que le vende un producto. El modelo mercantilista de hacer negocios, aunque subsiste, ya está en su etapa decadente. Son los enfoques innovadores y éticos los que están ganando terreno; y desde luego, los que a mí me gustan y apoyo. 

Una reflexión final: la fuerza de la RSE no proviene de los consultores empresariales, ni de los estrategas de márketing. Tampoco radica en las exigencias gubernamentales. Estos son elementos coadyuvantes. La gran fuerza impulsora de la RSE viene de las exigencias y las necesidades ciudadanas. Son los compradores los principales valedores; los sostenedores de cualquier organización y sus prácticas. Son los ciudadanos los que apuntalan -o desaparecen- a una empresa y su modelo de gestión.

18 noviembre, 2012

LA MAYOR MULTA A LA INMORALIDAD DE UNA EMPRESA: BP

La corporación British Petroleum (BP) aceptó esta semana su culpabilidad por el vertido de petróleo ocurrido en el Golfo de México en 2010. Por consiguiente pagará 4.500 millones de dólares en concepto de indemnización al gobierno de EE.UU. De esa cantidad, 1.256 millones corresponden a una multa penal, la más alta en la historia de la justicia estadounidense. “Hasta la fecha, BP ha pagado 14.000 millones de dólares en labores de limpieza y reconstrucción, y ha establecido un fondo de 20.000 millones para indemnizar a los afectados” informa El País en su edición del 16.11.2012. En total BP habría gastado 38.500 millones de dólares por el descomunal fallo; cantidad que supera el PIB de países como Bolivia o Jordania. 

Imaginemos por un instante que no existiesen las leyes de protección ambiental; imaginemos que no existiesen los reglamentos de seguridad y calidad. Supongamos que no hubiese siquiera códigos éticos internos de la empresa... ¿No le habría salido mucho, muchísimo, más barato a BP ser socialmente responsable? Aunque solo sea por una lógica amoral; por un tema estrictamente monetario... la respuesta es obvia. 

Cuando trabajaba como jefe de Calidad en una empresa industrial, la mayor dificultad era convencer al gerente general de la importancia de la calidad en todas las áreas de la organización, y no solo en la designada con ese nombre. Como no era una tarea simple; ya que él solo tenía ojos –y recursos- para el área de ventas, hice una valoración económica de lo que significaba la ausencia de calidad. Fue lo que le convenció. El no podía permitirse esos errores y gastos, que en muchos casos eran considerables y se asumían como “naturales”. Entendió que todo el dinero “visible” de una venta podía dilapidarse en errores “invisibles”; algunos de los cuales ya estaban asumidos contablemente como costes desde hacía años. Comprobó la importancia de “hacer las cosas bien”, más allá de las cuestiones legales o éticas. 

Los directores de las grandes corporaciones en su afán por “exprimir” un negocio al máximo, olvidan a veces los más elementales principios del Management. Parece increíble que gerentes con cargos tan estratégicos obvien las nociones más básicas de la gestión. Tienen que pasar accidentes graves para destapar la caja de Pandora y comprobar que lo esencial, lo que se asume que se “se viene haciendo bien toda la vida”, no es cierto en muchos casos, y que el “accidente” no fue en realidad tal, sino la suma de un cúmulo de errores. Tienen que suceder hechos de graves consecuencias para revisar con detenimiento la marcha de la empresa; inmersas muchas veces en un frenetismo descontrolado por producir y vender.  

Finalmente, la referencia en este artículo a los altos cargos no es tangencial. Ya hace tiempo el economista y matemático Pareto demostró que el 20% de las decisiones en la cúpula de cualquier organización determinan el 80% de todos los procesos (aproximadamente, claro está). También está demostrado por incontables ejemplos, que son los altos cargos quienes fijan el estilo, el potencial y la praxis de la organización. El éxito de empresas como Apple, Sony o Grameen Bank, por mencionar solo tres ejemplos, no se entenderían sin: Steve Jobs, Akio Morita o Muhammad Yunus.

11 noviembre, 2012

LA ETICA DE LOS ESCRITORES

Una coincidencia significativa se dio el pasado mes de octubre en Madrid. Dos reconocidos escritores recibieron premios. Ambos hispanos; ambos académicos de la RAE; ambos ejercen el periodismo, pero una diferencia fundamental los separa: su ética.

“Me parecía inconsecuente, una cierta sinvergonzonería -con mi postura de estos años- de pronto hoy aceptar un premio con una cantidad apreciable de dinero. Habría sido indecente por mi parte [...]. Creo que es mejor que ese dinero lo destine el ministerio a lo que le parezca. Ojalá lo destinaran a las bibliotecas publicas, que han recibido un presupuesto de cero euros para el 2013, lo cual me parece escandaloso”. Han sido las declaraciones del escritor madrileño Javier Marías, al rechazar el Premio Nacional de Narrativa 2012, que concede el Ministerio de Cultura de España (El País, 25.10.2012).

“Soy consciente que [el premio] conlleva una responsabilidad, un mandato de rigor intelectual y también de conducta cívica” ha declarado por su parte  Mario Vargas Llosa, al recibir el Premio FAES de la Libertad de manos de José María Aznar, presidente de la fundación que lo concede. Aznar, también es director de la transnacional News Corporation, que cerró el año pasado uno de sus diarios -News of the World- por sus prácticas ilegales de periodismo. Dichas prácticas incluían desde escuchas a líneas telefónicas hasta pagos a oficiales corruptos de Scotland Yard. Aznar, igualmente es cuestionado por apoyar durante su mandato como presidente español -en contra de la opinión pública española y la propia ONU- la ocupación militar de Irak el año 2003. En aquella ocasión el ex presidente declaró tener pruebas de la existencia de armas de destrucción masiva en dicho país; información que, posteriormente se verificó, era falsa.

También a finales del pasado mes, una polémica importante se desató en torno a la concesión del Premio FIL de Literatura en Lenguas Romances 2012 al escritor peruano Alfredo Bryce. La distinción, dotada con 150.000 dólares, fue entregada a pesar de la oposición de escritores y políticos mexicanos que cuestionaron la concesión del premio a una persona sancionada por plagios en artículos periodísticos. El Instituto Nacional de Defensa de la Competencia y de la Protección de la Propiedad Intelectual del Perú (INDECOPI), sancionó en 2009 a Bryce por 16 casos comprobados de plagio. El escritor ha negado reiteradamente los hechos y ofrecido respuestas evasivas. Incluso ha insultado públicamente a sus detractores.

Una cantidad muy similar de dinero (150.000 euros) provenientes del Premio Internacional de Literatura fue rechazada por el escritor y ensayista Juan Goytysolo el año 2009. “La dotación económica del premio [...] procede de la Yamahiriya Libia Popular Democrática, creada en 1969 por el golpe militar de Gaddafi. Tras un breve debate interior entre aceptar el galardón o rehusarlo, por razones a la vez políticas y éticas, me decidí por la segunda opción” manifestó Goytysolo en un artículo publicado en el diario El País el 14.08.2009.

¿Se puede ser un buen músico y mala persona a la vez? le preguntaron una vez al reconocido compositor de jazz, Duke Ellington... “Stan Getz” fue su corta respuesta. La anécdota sirve para desmitificar a los talentosos en un arte, que, como cualquier persona, pueden realizar actos reprobables y poco éticos. Por ello extraña que una serie de famosos escritores hayan apoyado incondicionalmente a Bryce. En una carta pública -y en términos tremendistas- aluden a “La campaña de prensa [...] de una violencia inusitada [...] introduciría una peligrosa persecución moral”, confundiendo la moral con la ética, en un grueso error conceptual. La moral es, en efecto, personal, mientras la ética universal y base de toda legislación. Al mismo tiempo dichos intelectuales se oponen a legítimos cuestionamientos a la ética del escritor; algo perfectamente aceptable y deseable en una cualquier sociedad democrática.

Los escritores no son seres del Olimpo. Son ante todo ciudadanos; con todos los derechos y deberes que ello implica. Los plagios reiterados y sistemáticos; los soportes financieros provenientes de políticos u organizaciones de dudosa ética, deberían ser considerados seriamente cuando se evalúa su labor; incluso cuando se compra un libro, ya que no deja de ser un aporte financiero al escritor y a la  editorial que lo patrocina. Las empresas editoriales, por su parte, deberían estar muy atentas y evaluar permanentemente en quienes invierten. Cada vez más, los lectores acogen a los escritores no solo como fuente de entretenimiento, sino como ciudadanos con una ineludible Responsabilidad Social.

30 septiembre, 2012

Carta a Mariano Rajoy, presidente del gobierno de España


Esta semana, en New York, usted ha mencionado a 47 millones de ciudadanos que no han salido a las calles de España a pedir cambios en el manejo político y económico del país. Me incluyo, soy uno de los que “no abren los telediarios.... no se les ve, pero están ahí” como ha dicho usted. Efectivamente, aquí estamos y le voy a contar primero mis impresiones sobre porqué algunos de los millones de ciudadanos no protestan en las calles. Y luego sobre la situación de España.

Para el primer asunto las razones son simples. Para empezar, las protestan se han dado en Madrid, y como usted sabe no viven todos en la capital, viven en sus pueblos y ciudades. Un billete de tren (o autobús) a Madrid no encaja en sus ajustados presupuestos. Por otro lado, muchos madrileños no han salido a las calles porque están trabajando; o porque terminada la jornada van a cuidar a sus hijos o simplemente a descansar. Otros no van porque esos 3 euros del billete en metro significan el desayuno del día siguiente. Y, finalmente, porque tienen todo el derecho del mundo a no hacerlo; a expresar de otro modo su descontento. Pero, que no estén en las calles reclamando no significa en absoluto que aprueben su gestión y las medidas de su gobierno.

Claro está que usted, como la diputada Fabra; o como sus ministros, que van y vienen de grandes corporaciones, no entienden o no quieren entender estas sencillas situaciones. Viven desconectados de la vida cotidiana; de las necesidades ciudadanas. Usted y grupo no se reúnen con los hombres y mujeres comunes; prefieren hacerlo con los empresarios de la CEOE o miembros de la realeza. Han olvidado que están ahí para favorecer a la mayoría de españoles, no a “los mercados”. Para defenderlos, no para reprimirlos. Para conservar sus trabajos, no para facilitar sus despidos. Para mantener el acceso a una educación digna y atención sanitaria de calidad.

Ya es hora de que rinda cuenta a los españoles de cómo se manejan las arcas del estado, sin amagos y sin trucos. Le pregunto algo muy simple. ¿Como es posible que una nación que actualmente es la 12ª economía del mundo; 2º destino turístico mundial por ingresos; 1ª red europea en autovías y autopistas; 1er productor mundial de energía solar termoeléctrica, 2º productor mundial de energía solar fotovoltaica, 4º productor mundial de energía eólica; 2º fabricante europeo de vehículos... esté quebrado y al borde del abismo? ¿A donde va el dinero que esos 47 millones de ciudadanos aportan directamente a través de sus impuestos o indirectamente a través del IVA?

¿No será que hay dinero... pero está mal distribuido?  Le pregunto señor Rajoy; recordándole que millones de ciudadanos españoles tienen sueldos por debajo de la media europea y ven este año recortados aún más sus ingresos. Acaba de  presentar esta semana los presupuestos del reparto de dinero del estado... ¿y que nos encontramos? Al Ministerio de Educación y Cultura ha recortado -17,2 % mientras que al Ministerio del Interior apenas un -6,3%. Al Ministerio de Sanidad ha recortado -22,6% mientras que a Defensa apenas un –6,0%. Al Ministerio Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente ha reducido -13,2 %  mientras que al Ministerio de la Presidencia le ha subido un 0,6%. Están claras sus prioridades. No siga diciendo que se preocupa por la mayoría de la población.

Hay muchos problemas en España. Le menciono dos de los más graves. Primero, el 24% de los ciudadanos españoles sin trabajo y un índice similar de los jóvenes que ni estudia ni trabaja. Segundo, la corrupción. Ya en  el 2009 la Fiscalía revelaba que la corrupción política en España había sustraído en la última década (y en solo 28 casos juzgados) 4.158 millones de euros. Es ahí donde están los problemas. A quienes debe investigar son a los usan el estado como un botín; a los grandes evasores de impuestos. Y a quienes debe rescatar son los ciudadanos, no a los bancos fallidos como Bankia o la CAM; a quienes se  destina 16.000 y 22.000 millones respectivamente, en lugar de cerrarlos, (garantizando los ahorros de los ciudadanos). Con ese dinero hubiera sido posible otorgar un crédito de unos 6000 euros a los más de 5 millones de personas sin trabajo.

Usted y su gobierno no tienen ninguna idea coherente para salir del hoyo. Ninguna idea eficaz para impulsar el crecimiento. Sus recetas, impuestas por  capitales internacionales se limitan a gastar menos y pagar deudas. Nos dice que no debemos vivir por encima de nuestras posibilidades, al mismo tiempo que sigue endeudando a España. Esta semana sus ministros han anunciado que la deuda en el 2013 llegará al el 90,5% del PIB, el mayor nivel del último siglo. Dicen que no hay dinero para nada pero ayudan con miles de millones a bancos ineficientes y grandes corporaciones automovilísticas, mientras los autónomos y las pequeñas empresas, que son el principal motor de la economía, sobreviven a duras penas y ven incrementados sus impuestos. Sepa usted que cada mes quiebran 6.000 autónomos en España.

Su ministro Montoro nos dice: "Es inevitable que los que paguen sean los ciudadanos". Como si no conociéramos la excesiva concentración de riqueza en manos de las élites. Las 200 familias más ricas de España tienen un capital aproximado de 135.000 millones de euros, equivalente al PIB de un país como Austria o Portugal. Esta semana el mismo ministro Montoro dice “pretendemos que sea el último año de recesión”. En la misma línea su ministro Luis de Guindos funge de analista económico. Los españoles no han elegido a su partido  para que “pretenda” o para que comente el “incendio”. Los han elegido para apagar el fuego y reverdecer la tierra. Nada de eso; todo lo contrario. Sus acciones represivas para acallar el descontento parecen gasolina y sus medidas económicas que debieran ser abono parecen cenizas y relaves.

Claro, a usted y su partido le gustaría que la gente se quedara callada ante todo esto; que pusieran la otra mejilla, como enseña la religión subvencionada por el estado ¿verdad Sr. Rajoy? Varias décadas atrás el gran pensador Ortega y Gasset- escribió: “El Estado tradicional... se ha ido formando un surtido de ideas sobre el modo de ser de los españoles. Piensa, por ejemplo, que moralmente pertenecen a la familia de los óvidos, que en política son gente mansurrona y lanar, que lo aguantan y lo sufren todo sin rechistar, que no tienen sentido de los deberes civiles... La frase que en los edificios del Estado español se ha repetido más veces ésta: ¡En España no pasa nada! La cosa es repugnante... pero esta vez se han equivocado”. No se equivoque más Sr. Presidente. No subestime a su pueblo.

Ponga por encima de todo y sobre todo al ser humano: al ciudadano. Haga lo posible y lo imposible por no afectar más a la sociedad española. Cambie las leyes y  la Constitución si es preciso. Ya lo hizo el año pasado sin consultar a la sociedad, apoyando al otro partido con el que se turnan los gobiernos. Haga todo y más. Para eso le han dado el poder; no para que se fume puros en New York o se vaya a ver partidos de fútbol en plena crisis nacional. Deje usted de acatar los mandatos de “los mercados” que no es más que un eufemismo para referirse a los especuladores financieros. Acate los reclamos del pueblo. ¿Sabe usted señor presidente como concluyó aquel articulo el Sr. Ortega y Gasset?: “Nosotros gente de la calle, de tres al cuarto y nada revolucionarios, somos quienes tenemos que decir a nuestros conciudadanos: ¡Españoles, vuestro Estado no existe! ¡Reconstruidlo!”. No permita que esta frase cobre actualidad. Usted pasará, pero la historia lo juzgará.